Fernando Roig, presidente del Villarreal, tras el partido.
EFE
todos los presidentes, que anoche llevaban pinganillo en el palco, siguen sin dejar entrar a las radios en los estadios
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La Liga ha llegado a su fin. Tras más de nueve meses de encarnizada competición hubo que esperar al último segundo para conocer que equipo acompañaba a Racing y Sporting en la dura travesía por la Segunda División. Con un Real Madrid campeón desde hace algunas jornadas, toda la emoción se centraba en la lucha por el descenso.
En una noche de pinganillos y transistores, con Villarreal y Rayo como grandes protagonistas de un drama abocado a acabar en tragedia, la radio se convirtió en el transmisor de las buenas y malas noticias. Corría el minuto 92, cuando Tamudo llevaba el delirio a Vallecas con un gol salvador que sentenciaba al equipo amarillo.
Mientras el Teresa Rivero era invadido por los aficionados rayistas, las radios informaban a los jugadores del Villarreal de que su futuro estaba en Segunda. Rostros desencajados y lágrimas entre los integrantes del 'Submarino', que decía adiós a Primera tras 12 temporadas en la máxima categoría del fútbol nacional.
Esa noche, en la que muchos dirigentes de Primera estuvieron pendientes de las radios para conocer el futuro de su equipo, es aprovechada por Emilio Pérez de Rozas, periodista del diario Sport, para atacar la actitud que los clubs han tenido con ese medio de comunicación durante toda la temporada en su artículo --El pinganillo de los presidentes--:
Pérez de Rozas: "Solo un detalle final: la de anoche fue, afortunadamente, una noche radiofónica brutal, vibrante, maravillosa, digna de la pasión que los aficionados españoles sienten por el fútbol. Y eso que todos los presidentes, que anoche llevaban pinganillo en el palco, siguen sin dejar entrar a las radios en los estadios".
LA GUERRA INTERMINABLE
Antes del comienzo de la competición, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) impuso un canon a las radios como paso previo para poder acceder a los estadios. Desde entonces, las emisoras que se negaron a pagar dicho canon han permanecido exiliadas de los campos de fútbol. El conflicto se ha enquistado y ninguna de las dos partes han encontrado una solución.
El canon de la LFP ha tenido la capacidad de unir a todas las emisoras de radio, algo tremendamente complicado teniendo en cuenta la dura competencia existente entre ellas. Esa unión surgió desde el primer momento. Los principales locutores deportivos de las radios españolas escenificaron su oposición a la LFP en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid a la que PD asistió el pasado mes de septiembre (--Abellán, sobre la polémica del canon: "El primer interesado que esto se arregle es Rubalcaba, así todos le deberemos un favor por haber devuelto el fútbol a las radios"--).
Abellán: "La nueva Ley Audiovisual no protege a las radios como sí estuvieron protegidas en la Ley anterior, la conocida como 'Ley Cascos'. La culpa original la tienen los servicios jurídicos de todos los grupos".
Otro de los pesos pesados de la radio deportiva, José Ramón de la Morena, también criticó la actitud de la LFP en declaraciones en exclusiva para PD (--De la Morena: "A este disparate del canon hay que ponerle nombre y apellidos: el de Jaume Roures o el de Astiazarán, que es un monigote del anterior"--):
De la Morena: "Es una humillación al periodista ponerle en la cola como si en vez de ir a trabajar fueran a divertirse".
Noticia elaborada con la colaboración de Roberto C. Rascón.
