24por7
Pablo Iglesias, embutido en una camiseta republicana, dando patadas al balón de fútbol. EP

Es la última o quizá la penúltima memez que se le ha ocurrido al secretario general de Podemos.

Este vienes 17 de marzo de 2017, Pablo Iglesias opinó, sin puta idea sobre el asunto, sobre la frustrada cesión al Rayo de Román Zozulya y aseguró que al delantero ucraniano le "plantearía" que para jugar en el equipo vallecano hay que "respetar los derechos humanos".

Iglesias dio su punto de vista en Radioset acerca del reciente conflicto generado en el Rayo por el rechazo que la afición del equipo mostró a la incorporación de Zozulya debido a su ideología.

"Es muy saludable que la afición del equipo de mi barrio diga que Zozulya no forma parte de los valores del Rayo. Es un equipo que no se lleva bien con la intolerancia y con el racismo. A Zozulya le plantearía que hay que respetar las tradiciones y para jugar en Vallecas hay que respetar los derechos humanos. Estoy orgulloso de los valores del equipo de mi barrio".

El dirigente de Podemos también soltó lo suyo sobre los silbidos, que se han convertido en habituales, en las últimas finales de la Copa del Rey cuando suena el himno español.

"No es muy educado, pero reprimirlo es absurdo", declaró Iglesias, que irá con el Alavés en la próxima final de Copa contra el Barcelona.

"Voy con el Alavés, que es un equipo recién ascendido. Es David contra Goliat".

"Imagínate cuando era la Copa del Generalísimo. Eso no cambia que sea una competición interesantísima y preciosa. A lo mejor en el futuro se llama la Copa de la Gente".