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Dembelé DB

La escena empieza a ser rutina del Camp Nou. Una postal del coliseo. Como sus gradas blaugrana. Como las ovaciones y suspiros por Messi. Ousmane Dembélé repitió en el banquillo el pasado sábado ante el Valencia. Otra vez más. El chaval ha jugado 17 partidos como culé y en 10 empezó ahí, junto a Valverde, el entrenador que esta vez le regaló once minutos para hacer algo frente a los che. Lo hizo. Un penalti a Gayá con 2-0. Suma y sigue.

Su lista de desatinos empieza a ser tan larga como su lista de apariciones de culé. Un panorama oscuro que invita a la reflexión interna. La directiva del Barça cavila qué hacer con este chico incorregible en la caída libre que lo arrastra al pozo. ¿Y si venderlo fuera la solución? O al menos cederlo.., según recoge ecodiario.

Es una teoría que lleva días circulando por la ciudad condal. En los medios. En las tertulias. En la calle. En el Camp Nou parece que también ha llegado el asunto, pero le han cerrado con la puerta en las narices. Por ahora.

El club no tiene pensado devaluar con este movimiento un activo que costó 105 millones y que es, con Coutinho, el fichaje más caro en la historia del club. Él mismo confirmó hace poco que tampoco tenía pensado marcharse.

Claro que paralelas a esas reflexiones que vetan su marcha corren otras que ya lo califican como en nuevo Anelka y que se preocupan por su azorada vida privada.

VÍDEO DESTACADO: Dembélé