Patricia Conde
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Muchos ejecutivos de televisión deben de pensar que si algo funciona, ¿por qué quitarlo? Deberían saber que esa máxima no siempre es efectiva. En España tenemos muchos formatos que triunfaron en su momento, pero que el desgaste les ha herido de muerte. Son productos de éxito destinados a irse por la puerta de atrás. La única solución es un 'plan renove' o la 'muerte definitiva'
A veces, una retirada a tiempo es una victoria. Esta frase hecha parece no calar entre los programadores de las televisiones patrias. Es lógico. Si has dado con la fórmula del éxito la estiras hasta la saciedad. Pero hay que tener en cuenta varios factores.
Cuando un programa deja de sorprender, cuando ya ha sido superado por la competencia, comienza a perder el rumbo, a hacer el ridículo con sus contenidos. Esto supone la pérdida de la fidelidad y de la credibilidad, tanto de sus responsables como de la cadena. Antes de dar carpetazo al producto (y mandar a decenas de personas al paro), tal vez se deberían reestructurar sus cimientos y hacerle un lavado de imagen. Veamos, pues, cinco ejemplos de programas de televisión españoles que deberían renovarse o desaparecer de una vez por todas.
'La Mañana': Demasiado blanco
Cadena: La1 de TVE
El formato: Como cadena pública, La1 de TVE ofrece todas las mañanas un programa de servicios. Un 'magacine' blanco que nos enseña a cuidarnos, a cocinar o a comprar bien. Mariló Montero conduce (con cierta falta de simpatía) un espacio ajeno a las controversias que ofrece Ana Rosa Quintana en T5 o Susana Griso en Antena3, el problema es que la audiencia le da la espalda.
¿Renovarse o morir? 'La Mañana' es un programa necesario para un tipo de público concreto, pero es aburrido. No hace falta hablar de 'Gran Hermano' o tener broncas en directo para entretener. Tan sólo debería renovar sus caras, ser más puntero con exclusivas y/o entrevistas, cambiar la escaleta y hacerla más dinámica y menos lineal.
'DEC': El eslabón perdido de Antena 3
El formato: Capitaneado por Jaime Cantizano, los responsables de este espacio del corazón (antiguo protagonista de los viernes por la noche) siempre se han jactado de decir que son la versión "seria y de calidad" de sus rivales directos ('Sálvame Deluxe'). En realidad es la cara 'triste' de lo que ofrece Telecinco. 'DEC' no es ni polémico ni blanco. El que fuese el producto estrella de Antena 3 ha sido relegado al late night de los viernes y sus contenidos no pasan de hablar de la Pantoja, del 'Caso Malaya' y, por supuesto, Belén Esteban y alrededores.
¿Renovarse o morir? Antena 3 ha sido inteligente. Ha dejado de luchar contra Telecinco usando sus mismas armas (polémica y escándalos) y ha comenzado el 2011 apostando por la ficción y los informativos (y les va mejor). 'DEC' sigue vivo por atender a un público concreto pero ya no tiene cabida en la cadena de Plantea. ¿Por qué no reciclan a su equipo y crean un nuevo concepto de programa del corazón? Sería bueno ver una alternativa y ofrecer un 'cotilleo' que no viva de las rentas, que sea más sano e informativo.
'Mujeres y hombres y viceversa': Invasión de 'chonis'
Cadena: Telecinco
El formato: Este dating-show importado desde Italia basa su fórmula 'misteriosa' en mezclar músculos, drama, erotismo, silicona, gritos, gomina y una ex actriz porno. Si juntas todo esto y lo llamas amor, tienes 'Mujeres y hombres y viceversa'. Un o una tronista ha de elegir entre un amplio número de pretendientes que aspiran a su amor. Para ayudar (más bien para provocar) están los 'consejeros del amor': El irreverente Pipi Estrada y su señora, Miriam Sánchez (conocida en el cine X como Lucía Lapiedra). Tras dos años y medio de buenos resultados de audiencia, el formato ya ha perdido adeptos.
¿Renovarse o morir?: Ya ha quedado claro que quien acude a 'MHV' no lo hace por amor. Sus participantes buscan fama y una silla en cualquier programa de T5. Rafa Mora y Tamara Rojo son dos ejemplos del tipo de personajes que nos ha 'regalado' el magacine presentado por Emma García; estereotipos sexistas que basan su valor en su físico y en provocar al personal. El show tenía su morbo pero por muchas citas en el jacuzzi que hagan ya no sorprenden a nadie. El formato es tan marcado que tiene difícil solución.
'Sálvame': La bestia descontrolada
Cadena: Telecinco
El formato: Guste o no, 'Sálvame' es uno de los programas de televisión más importantes de la última década. Más que un magacine rosa es un reality show en el que sus colaboradores no cuentan noticias, ellos son la noticia. Todos los días hay una pelea en directo y esto provoca adicción. Los fans siguen angustiados los dramas de Belén Esteban o de Víctor Sandoval. Los detractores lo ven para criticarlo. No pasa desapercibido y Telecinco se frota las manos cubriendo horas y más horas de parrilla con un producto económico.
¿Renovarse o morir? Es difícil de cambiar. Sólo les queda aumentar la apuesta y sobrepasar los límites hasta el empacho, es decir, hasta que la gente se harte. Telecinco ha apostado por la audiencia abundante e inmediata, no por la fidelidad y el prestigio. Se dice que las peleas están guionizadas, puede ser. Se dice que se 'maltrata' a los colaboradores aunque ninguno abandona. El problema es cuando se paga a un prófugo de la justicia como Rodríguez Menéndez para que insulte al personal. Esa falta moral y ética fue un camino sin retorno. 'Sálvame' terminará por aburrir y será antes de lo esperado. Las series 'Amar en tiempos revueltos' en TVE y la estupenda 'El secreto de Puente viejo' de A3 ya le plantan cara al 'cortijo'.
'Sé lo que hicisteis...': La originalidad del insulto
Cadena: laSexta
El formato: 'Sé lo que hicisteis..' nació como paladín de la justicia televisiva, como el el azote de la 'telebasura'. Ese es el espíritu de laSexta, reírse sin tapujos de ellos mismos y de los demás. Patricia Conde y Ángel Martín como maestros de ceremonias ofrecían (primero cada semana y después diariamente) un recital de bromas que tenían en el punto de mira a la fauna mediática de nuestro país, en especial a las 'estrellas' de Telecinco. Que por fin alguien dijese las cosas por su nombre sin miedo a represalias o a la corrección política fue novedoso y refrescante.
¿Renovarse o morir? Desde que T5 prohibió la difusión de imágenes, 'SLQH' se convirtió en un espejismo de lo que fue. Ahora las provocaciones no son tan efectivas y la competencia de 'Tonterías las justas' en Cuatro les ha puesto en jaque. Tal vez deberían ampliar horizontes y dejar de centrarse en el 'ojo ajeno' creando contenidos no sólo relacionados con la televisión.