El último 'belenazo' fue un éxito pero le puede costar caro a Belén Esteban, tanto económicamente como a nivel de imagen. Sobre ella planea la sombra de varias demandas además de que ha dejado de ser la eterna víctima o 'madre coraje' para convertirse en un personaje rencoroso y sin moral.

BELÉN ESTEBAN YA NO ES 'LA VÍCTIMA DEL PUEBLO'

El 9 de septiembre de 2017 Belén Esteban regresó a 'Sábado Deluxe' para contar que su eterna enemiga, María José Campanario -esposa del ex de la de Paracuellos- le había llamado para una posible reconciliación entre ambas.

El problema es que Campanario está atravesando una difícil etapa de salud, tanto física como mental, y tal y como relató la Esteban, la mujer de Jesulín estaba ingresada en un hospital psiquiátrico cuando la llamó por teléfono. ¿Solución? Contarlo por televisión y cobrar.

Belén está en su derecho de vender su vida pero si vende la de otros, tiene que aceptar las consecuencias. Aquí el problema no está en que la colaboradora de 'Sálvame' haya contado una intimidad de Campanario, lo grave es que se haya aprovechado de la delicada salud mental de alguien.

(¿No fue la Esteban la que tanto se quejaba de que Toño Sanchís se había lucrado a su costa mientras que era drogadicta?)

Uno de los secretos de Belén Esteban siempre ha sido su victimismo. La gente la ha queirdo porque vendía una imagen de madre coraje, de mujer humillada, expulsada de su hogar con una niña pequeña.

Durante casi 20 años se nos han dicho que Belén era la cenicienta del cuento y que los Janeiro eran los malos, lo que le hacían desplantes y no le ayudaban en la manutención de Andreíta. Ahora ya no es así.

Contando las intimidades de Campanario-sobre todo cuando ésta estaba vulnerable y sólo quería la paz- ha puesto a Belén Esteban en una posición difícil. Ya no es la víctima, es la villana. La "inmoral".

Este término lo utilizó el 12 de septiembre de 2017 , Alessandro Lequio en 'El programa de Ana Rosa' y tenía razón. Lo que ha hecho la ex de Jesulín es éticamente cuestionable, bajo.

Belén Esteban sólo funciona con dramas: primero como mujer abandonada, luego como enferma (por su drogadicción) y después como estafada por Toño Sanchís. Pero todo esto es pasado, necesitaba otra fuente de ingresos y le ha tocado a Campanario. El problema, repetimos, es que aquí, sus formas le han quitado la razón.

CAMPANARIO VA A DEMANDAR

Pero en este juego participan todos. Y es que, aprovechando la polémica, el miércoles 13 de septiembre de 2017, se publicó una entrevista que María José Campanario había concedido a la revista '¡Hola!' en la que admitía que , mentalmente, "había tocado fondo".

Campanario aprovechó para mandarle un recado a Belén Esteban:

Las aclaraciones las hago en un juzgado, di a tus jefes que no se molesten en llamarme más, gracias.

Pues sí, tanto Campanario como Jesulín han decidido demandar a Belén Esteban por airear las intimidades del matrimonio.

ALESSANDRO LEQUIO MACHACA A BELÉN ESTEBAN

Y por último, señalar el nuevo ataque que Alessandro Lequio le ha lanzado a Belén Esteban desde 'El programa de Ana Rosa'.

Según el italiano, el último 'belenazo' estaba "dirigido" por una sola persona: su novio Miguel.

Belén es una marioneta manejada por Miguel, consultó con él todos los pasos que iba dando y no él le dijo que no lo hiciera".

Toda la entrevista pasó por el filtro de este señor. Esta sumisión me recuerda a la que tenía con Toño