Jorge Javier Vázquez.

El 14 de diciembre de 2017 terminó, por fin, el mayor dolor de cabeza de Telecinco durante los últimos meses; 'GH Revolution'. Hugo, uno de los villanos del año, terminó alzándose con el maletín. Pero, ¿a quién le interesó realmente?

Todo lo ha podido salir mal en 'GH Revolution' ha salido. Llevamos meses argumentando, reflexionando e ironizando sobre el declive de ese peso pesado y eterno que ha sido 'GH' en nuestro país.

Que si el formato está agotado, que si el conflicto catalán ha hecho la audiencia pase de superficialidades, que si el casting era malo o Jorge Javier sigue sin convencer como presentador... Ha sido por todo y por nada a la vez.

Lo único que no habíamos visto en 'GH': ¿necesitan un exorcista en la casa?

Sinceramente, creo que en televisión todo es cíclico, que ‘GH' tiene que terminar y que, en todo caso, regresar dentro de unos años como ha hecho ‘OT', por ejemplo.

El problema se ha incrementado por el ansia de Telecinco a no reconocer el fracaso. Lo digo principalmente por el caso de la supuesta violación, que T5 tapó por prudencia y que terminó por utilizar en una gala para ver si subía el share.

Pero ‘GH Revolution' ha tenido una consecuencia más: ha debilitado la carrera de Jorge Javier Vázquez. Hasta él mismo ha reconocido su responsabilidad en el fracaso. No ha sido un buen año para el presentador de ‘Sálvame': ha tenido problemas con su productora de cabecera, 'La fábrica de la tele' y se le ha visto más agresivo que nunca.

Jorge Javier está en crisis. Eso ya no lo duda ni él mismo. ¿'GH Revolution' es su final como ‘Rey Midas de la tele'? Para nada, sólo ha demostrado que es humano. Llegará ‘SV' y volverá a triunfar. Es el ciclo.

UNA FINAL TAN POCO INTERESANTE COMO EL PROGRAMA

Y sobre la final, poco que decir. Había ganas de finiquitar el show y por eso se han ido quitando de encima concursantes de tres en tres y de cuatro en cuatro.

Yo vi la final con amigos y compañeros, la teníamos puesta de fondo y me di cuenta de una cosa. Era el primer año que casi nadie se sabía el nombre de los concursantes. No interesaban. Ganó Hugo y la gente me preguntaba: ¿Y ese quién es?

Pues eso, que no interesó. Nada. Yangyang, Christian y Rubén se quedaron como cuarta, tercer y segundo finalista respectivamente.

¿Y la audiencia? Pues regular. Hizo un 15% (poco para una final) pero perdió en horario de coincidencia con ‘Estoy vivo' en TVE.