José María García y Jordi Évole.

Fue un programa brutal, tenso y sorprendente. El 11 de febrero de 2018, 'Salvados' se centró en reunir a dos enemigos históricos: José Ramón de la Morena y José María García, los que fueran los reyes de la noche radiofónica en España que protagonizaron una escandalosa guerra durante años.

El primero en llegar fue José María García. Apareció en el restaurante en el que le estaba esperando Jordi Évole como un señor educado, directo y "recuperado" de sus problemas de salud, asegurando que se cuida mucho y que no bebe ni una gota de alcohol.

TRAMPAS Y EXCLUSIVAS DE JOSÉ MARÍA GARCÍA

'Salvados' fue trufando la entrevista con testimonios de distintos personajes públicos, desde José Mercé a Cristina Pardo, pasando por Fernando Delgado, quien se convirtió en víctima colateral de la guerra entre José Ramón de la Morena y José María García (por darle una exclusiva al primero y rechazar al segundo). Todos dieron su visión de los años de gloria de los dos locutores, de sus luchas, sus logros y su ‘trampas'.

Así se nos dio la sensación de que García, en su época de esplendor, podía hacer "cualquier cosa por una noticia". ¿Era cierto? El locutor le explicó a Évole que podía hacer "casi" todo por una exclusiva pero que no tenía el poder que le suponían:

Hay que ser muy torpe para pensar que hacía alineaciones o ponía y quitaba ministros.

García repartió ‘zascas' a todo y a todos. Comenzó hablando de un amigo personal, Ángel María Villar, ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol, del que dijo que no podía seguir en su puesto pero al que defendió asegurando que no era un "trincón".

García dijo tener el teléfono de muchos políticos, que los dos partidos que más le han decepcionado son el PP y Podemos y que aunque Albert Rivera le gusta, no le ha votado.

EL CABREO DE JUAN CARLOS I

El momento más emblemático de la entrevista (ese por el que el problema será recordado) fue cuando Évole llamó, ante García, al Don Juan Carlos I. Cuando el Rey Emérito cogió el teléfono y el periodista catalán le preguntó por lo que estaba haciendo esa mañana, el monarca se negó a contestar, alegando que él había pactado hablar de José María García y nada más,

Don Juan Carlos alabó la profesionalidad de José María Garcí pero Évole quiso insistir diciéndole.

Señor, García me ha dicho que de haber tenido la exclusiva suya sobre Bostwana la hubiese dado. ¿Usted qué opina?

El Rey emérito se negó a contestar y colgó. Ahí García acertó a destacar el oscurantismo que ha rodeado siempre a la familia real, su falta de comunicación y sus errores de imagen. De hecho, tachó a Don Juan Carlos de "grosero" por lo que acababa de hacer.

EL ATAQUE A LASEXTA: "MENOS SHOW Y MÁS PLURALIDAD"

Pero García, aunque parecía a gusto en la entrevista, no dudó en criticar a los medios de comunicación en general y a laSexta en particular:

La Sexta no es plural. Es cierto que La Sexta se ha ganado lo que tiene a pulso, pero me gustaría menos show y más pluralidad. Eso sí, escuchas a los que están a la derecha de la derecha y tienes a Trece, que, además de ser una ruina económica, es una televisión llena de programas casposo.

Solo Atresmedia y Mediaset están forrados por quitar la publicidad a RTVE. Los medios están en quiebra técnica e intentan arrimarse a los cientos de miles de euros del poder.

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GARCÍA Y DE LA MORENA CARA A CARA

Y tras todo esto llegó el gran momento, el cara a cara entre García y José Ramón de la Morena. Sobre su guerra en las ondas, el primero explicó:

La guerra empieza cuando él se mete conmigo y yo le respondo. Es una guerra empresarial, donde él hace lo que tiene que hacer. Hay muchísimas cosas que ahora no las diría y pienso que él tampoco las diría de mí. Decíamos barbaridades y estábamos equivocados.

Yo luchaba porque el entrevistado fuese antes a mi programa que a los demás. Era una gilipollez, una absoluta chorrada.

De la Morena se defendió asegurando que:

Nunca me metí con él de entrada, siempre fue una contestación. Aquella guerra me hizo más duro. Lo he perdonado todo. Yo he sufrido y ha habido daños colaterales, la familia sufre, los amigos sufren y sobre todo los compañeros