Paz Padilla y Chelo García Cortés.

Chelo García Cortés ha dicho '¡basta!'. La colaboradora menos activa de ‘Sálvame' se ha hartado de ser el saco de boxeo oficial del programa y ha dado un golpe en la mesa. Sucedió el 30 de julio de 2018 y la verdad es que tenía razón.

El sábado 28 de julio de 2018 Bárbara Rey acudió al Deluxe demostrando que es un animal televisivo único. Se supone que iba a hablar de su relación con el rey emérito Don Juan Carlos de Borbón y de los documentos que salieron a la luz hace meses que no sólo confirmaban el romance sino que la Casa Real le habría dado dinero a le vedette por, supuestamente, su silencio. Pero esa noche, Bárbara se enfadó, dio un espectáculo único, atacó a todo el mundo pero, al final, no dijo nada.

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Eso sí , Bárbara se despachó a gusto con todos los colaboradores, en especial con Chelo García Cortés, antigua amiga (y amante) suya, a la que tachó de traidora por contar cosas que no debía". De hecho, la invitada al 'Deluxe' esa noche vetó a la periodista, lo que no impidió que discutieran a gritos mientras que Chelo estaba en la sala VIP.

El caso es que al lunes siguiente, día 30 de julio de 2018, en ‘Sálvame' le dedicaron casi la mitad del programa a Bárbara Rey y prometieron que Chelo García Cortés iba a confesar lo inconfesable pero ella, en un principio, no estaba por la labor.

Pero más tarde, Chelo, ansiosa de venganza contra su ex amiga quiso narrar la comida que Bárbara Rey le preparaba, supuestamente, al rey emérito cuando Lydia Lozano la interrumpió. Chelo se calentó y dijo:

No me des tú el menú que ya te lo voy a dar yo.

Chelo quiso seguir pero Rafa Mora, ansioso por tener más protagonismo en el programa aunque no sepa de lo que habla, le dijo a García Cortés que estaba "vendiendo a su amiga" (Bárbara Rey), a lo que Chelo, harta, gritó:

¡Estoy hasta las narices de ti! Hablo cómo quiero, cuándo quiero y de lo que quiero

Otra afectada por la ira de chelo fue Paz Padilla, que se pasó la tarde metiéndose con la colaboradora, a lo que ésta, sin dudarlo la mandó callar y corrió a hablar con el director del programa para que dejaran de reírse de ella. Pero fue peor el remedio que la enfermedad.

Y es que Kiko Hernández, fingiendo ser buen compañero, propuso a Chelo como mejor colaboradora del día y todos exageraron en el homenaje, poniéndose de rodillas ante la colaboradora, quién estaba más que molesta.