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Yang Liwei fue el primer hombre de nacionalidad china en ir al espacio BBC

Imagina que estás solo en una nave diminuta. Es tu primera vez allá arriba y estás ante el espacio infinito cuando de repente empiezas escuchar unos golpes raros.

Esto fue lo que le pasó a Yang Liwei, el primer chino en ir al espacio, en el año 2003.

En una entrevista reciente con una cadena de televisión china, Yang recordó que escuchó un ruido como el de "un martillo de madera contra un un cubo de hierro", reportó la agencia de noticias China Xinhua.

Yang Liwei no ha podido reproducir ese sonido en la Tierra.

Como es natural, se puso un poco nervioso y decidió echar un vistazo por el ojo de buey de la nave, pero no pudo encontrar una explicación para el golpe misterioso.

Por más que lo intentó, no pudo descifrar qué era.
Al regresar a tierra intentó sin éxito recrear el sonido para que expertos le ayudaran a identificarlo.

Como era de esperar, la historia sobre este sonido misterioso en el espacio ha llamado mucho la atención de los medios chinos.

¿Qué o quién golpeaba a la nave de Yang cuando estaba solo a miles de kilómetros de la seguridad de la Tierra?

¿Infinito silencioso?

Las ondas sonoras se propagan mecánicamente como una vibración y por eso necesitan de un medio -líquido, sólido o gaseoso- para viajar.

Yang es considerado un héroe en China por su vuelos al espacio.

Ejemplos sencillos serían el sonido del trueno que viaja en el aire o el del sonar que lo hace bajo el agua.

"Si bien el espacio interplanetario (y el interestelar) no están completamente vacíos, las moléculas de gas y los granos de polvo están tan esparcidos que no forman un medio continuo que permita que las ondas sonoras se transmitan directamente", explicó para el sitio académico The Conversation la profesora Monica Grady, del departamento de ciencia planetaria y espacial de la Universidad Abierta de Reino Unido.

"Si estaba golpeando, podría ser algo físico 'que pegaba' a la nave que llevaba al astronauta", le explicó por su parte a la BBC el profesor Goh Cher Hiang, experto en ingeniería espacial de la Universidad Nacional de Singapur. Aunque aclaró que esta sugerencia era puramente especulativa.

Su colega Wee-Seng Soh tiene una explicación distinta, pues sugirió que ese extraño sonido puedo haber sido "el resultado de la expansión o contracción de la nave, especialmente cuando la temperatura del exterior de la misma pudo haber cambiado considerablemente una vez que entró en órbita".

Los días de Yang como hombre del espacio hace tiempo que quedaron en el pasado.

Pero según la prensa china, el sonido fue escuchado posteriormente por astronautas que participaron en misiones en 2005 y 2008.

De hecho, Yang les habló de su experiencia a sus sucesores para que el sonido no los sorprendiera y se preocuparan como él.

Así que a pesar de que no han podido dar con una explicación contundente, Yang lo describe ahora como un "fenómeno normal".

Este jueves, cuando el famoso astronauta acudió a una actividad en una escuela en la ciudad oriental de Ningbo, en la provincia china de Zhejiang, los alumnos le preguntaron sobre el tema.

Yang les reveló su hipótesis sobre lo ocurrido: el sonido era el producto de la reducción de la presión de aire que provocaba cambios en la estructura de la nave espacial al salir de la atmósfera terrestre e ingresar al espacio, según informó la agencia Xinhua.

Agregó que el aire que se escapa de los objetos dentro de la cápsula espacial también podrían causar el sonido.

El sonido del espacio

De hecho, no es para nada inusual escuchar sonidos en el espacio, de la misma forma que no es inusual no encontrar una respuesta para ello.

La sonda Juno recogió sonidos del espacio

En 1969, durante la misión de la NASA que orbitó la Luna, los astronautas describieron un extraño sonido al pasar por el lado oscuro del satélite que no podían explicar.

Dijeron que era el sonido como de un silbido que ellos tomaron como la música del espacio.

La NASA dijo más tarde que debía ser una interferencia.

En la actualidad son muchas las sondas queestán equipadas con potentes micrófonos para grabar lo que el espacio quiera susurrarnos.