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Una descabellada historia que tiene su miga, y también su salsa. Un científico ruso, que responde al nombre de Anton Padalka, y que fue miembro de una expedición científica al lago Vostok, en la Antártida, asegura que el presidente ruso Vladímir Putin, tiene un arma secreta para destruir Occidente en menos que canta un gallo: un diabólico calamar gigante de 14 tentáculos que es capaz de hipnotizar a sus víctimas, y que responde al nombre de 'Organismo 46-B'.

La noticia, lejos de tomarse a guasa, la lanza el medio británico 'The Express', -haciéndose eco otros muchos medios-. Así, según se afirma, el mentado asegura sin rubor que su plan de salvar al mundo ha fracasado, ya que tras conseguir capturar al cefalópodo en un tanque, -después de una encarnizada lucha con el monstruo que le llevó cinco días y con el resultado de dos colegas muertos-, fueron capturados por funcionarios rusos.

De esta forma, parece que el dichoso calamar está ahora atrapado por una superficie helada de más de 3.200 metros de grosor, y dice además que el bicho era capaz de "hipnotizar a sus presas hasta a 45 metros de distancia cuando libera su veneno en el agua".

El plan de Putin, a su entender, es criarla y armarla, con el objetivo de causar efectos potencialmente devastadores.

El científico describe cómo vio a uno de sus amigos sumergirse en el agua "con una sonrisa dichosa" mientras el animal se le acercaba y contemplaron "impotentes" cómo utilizó sus tentáculos para arrancarle la cabeza y llevarse sus restos a la boca, " como si lo hubiera hipnotizado telepáticamente".

Cambia de forma para engañar a sus víctimas

Este calamar también sería capaz de camuflarse por completo y cambiar de forma para engañar a sus víctimas, hasta adoptar la apariencia de un buzo humano, gracias a sus capacidades "casi diabólicas".

Asimismo, Padalka revela que el cefalópodo también podría utilizar sus tentáculos para matar, incluso después de haber sido cortados de su cuerpo.

Después de esa presunta aventura, Padalka decidió huir del país para alertar al mundo de que había "descubierto los planes de Putin para utilizar al animal como arma militar":

"Algunas especies de pulpo ponen 200.000 huevos. Imagínense si se depositaran en embalses y lagos de toda Norteamérica".

Danielle Ryan concluye que "aún no queda claro" qué planea hacer Vladímir Putin con sus "criaturas monstruosas" pero es posible que, "una vez descubra cómo reproducirlas o clonarlas", las liberará por Occidente para causar "el caos mortal y la sangrienta destrucción" que desea "desde que era niño".

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