PD América
Mohsin Akram LK
El iracundo pakistaní Mohsin Akram, la tenía encerrada en su domicilio como una esclava, y le agredió "para que aprendiera a ser una buena ama de casa"

La reciente decisión de un juez de Cardiff da idea de los dudosos cauces por los que discurre la Justicia en Reino Unido y que, en muchas ocasiones, desemboca en la repetición a modo de 'afluentes' de lamentables sucesos como el que nos ocupa, y del que es protagonista un pakistaní de armas tomar que seguirá haciendo de las suyas, en cuanto se le vuelvan a cruzar los cables (El tercer asesino de Londres es un italo-marroquí con antecedentes como terrorista islámico).

Mohsin Akram, acaba de ser condenado a 15 meses de prisión por haber intentado matar en su vivienda de la capital de Gales a su esposa, Mariam Hussain, golpeándola repetidamente en la cabeza con dos martillos. La mujer, -madre de un niño de cuatro meses-, logró escapar herida de gravedad y encontrar refugio en el piso de unas vecinas.

Ambos, de 21 y 20 años respectivamente, no mantenían precisamente una relación idílica ya que, segun da cuenta 'Daily Mail', el mentado -que es solicitante de asilo-, tenía a la pobre mujer esclavizada en casa, sin dejarla pisar la calle. Tal es así, que le tenía prohibido incluso conectarse a Internet para que no se desmadrara, y entre constantes palizas para que aprendiera a ser "una buena esposa".

En sus antecedentes figura una similar agresión perpetrada en 2015, por la que fue condenado a realizar trabajos comunitarios.

¿Y cúal fue el motivo de esta última agresión?. El 24 de diciembre de 2016 el refugiado se presentó de madrugada en el domicilio conyugal borracho como una cuba, encontrándose a su mujer durmiendo. Así, cabreado porque no le había preparado la cena, agarró las citadas herramientas y le dio hasta hartarse.

El juez no ha hecho caso a la petición del fiscal sobre la necesidad de deportarle, toda vez, incluso, que el iracundo musulmán ha volado a Pakistán en su condición de solicitante de asilo cuando la ha venido en gana, tal y como queda registrado en su pasaporte.