PD América

Se le fue la cabeza y acabó de la peor manera posible. Se llamaba Natalia Borodina, tenía 37 años, trbajaba como agente inmobiliaria y vivía en Cannes, Francia. Días atrás había llegado a República Dominicana para disfrutar de unas vacaciones en la playa junto con su hijo e Ivanna Boirachuk, una amiga ucraniana de 32 años.

El pasado martes 10 de octubre de 2017 fue un día de descontrol para Natalia Borodina. Llovía mucho y decidieron ir a pasear en coche por las afueras de Punta Cana junto a Boirachuk, pero sin su hijo. La Policía dominicana sostiene que había consumido alguna droga psicoactiva.

En un momento, Borodina, que viajaba como acompañante, se sacó la parte superior del bikini y quedó con el torso desnudo. Luego empezó a cantar y a bailar. Su amiga, que sostenía el volante con la mano izquierda, la filmaba con la derecha.

En un rapto de inconsciencia, la mujer sacó su cuerpo por la ventana y quedó colgando. Todo ocurrió en un segundo. Como no estaba prestando atención al camino, Boirachuk no pudo ver el pozo de agua que había adelante y perdió el control del vehículo.

Al acercarse de golpe al borde derecho de la carretera, Borodina se golpeó la cabeza contra un cartel y cayó a la calzada.La mujer fue trasladada de urgencia al centro de salud Hospitén de Verón, en la provincia de La Altagracia.

 

Entró con vida, pero las heridas que había sufrido en la cabeza eran tan graves que murió a las pocas horas.