PD América

No se andan con pamplinas,y aplican la sharia con mano de hierro, mientras las autoridades se ponen de perfil.

Es la guerrilla talibán, la misma que controla casi la mitad de Afganistán y que tiene un gran apoyo popular por la corrupción oficial. (La joven afgana que es lapidada por haber tenido sexo con el novio).

En la inmensa llanura conocida como el Corredor de Wakhan, que acaba compartiendo frontera con China, comparten su poder, casi sin oposición por parte del Gobierno de Kabul, con numerables bandas criminales dedicadas al tráfico de drogas y de armas, y se dedican a lapidar al más pintado a la primera de cambio. (Los talibanes le sacan los ojos y lo despellejan vivo antes de tirarle por un acantilado).

Son las condenas a muerte que la jurisprudencia yihadista considera como Zina: relaciones sexuales ilegales incluyendo, en la misma categoría, el adulterio, la fornicación, la prostitución, la homosexualidad y la violación. ([Vídeo sin censura] Los niños talibanes manazas que cortan una cabeza a duras pena).

En el vídeo que nos ocupa, -subido a las redes menos convencionales durante estas últimas horas- los seguidores del mulá Hibatullah Akhundzada, el líder del grupo insurgente, apedrea hasta matar a un hombre acusado de adulterio, que acepta su destino sin una mueca de protesta y con una pasmosa resignación. Les ayudan los vecios de la aldea más cercana, entre los que hay niños.

Cabe recordar que en noviembre de 2013, el gobierno del ex presidente afgano, Hamid Karzai, intentó reinstaurar la lapidación como pena aplicable a las mujeres condenadas por adulterio. Tras las protestas de Washington, el ex jefe del Palacio Presidencial, lo desestimó.

Rehén canadiense de los talibanes asegura que mataron a su hija y violaron a su mujer