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Es la peor matanza en un centro de enseñanza desde Sandy Hook en diciembre de 2012

Fanático de las armas y permanentemente cabreado, el tipo de 19 años que asesinó este 14 de febrero de 2018 a a 17 personas en un colegio de Parkland Florida había másticado durante meses, si no años, la que iba a ser su venganza contra el centro que lo había expulsado por razones disciplinarias.

Nikolas Cruz, arrestado una hora después de la carnicería, se presentó este miércoles a las 20.30 horas española a la salida del curso de su antiguo instituto con un fusil semi automático AR-15 y una gran cantidad de munición para perpetrar la peor matanza en un centro de enseñanza desde la de Sandy Hook en diciembre de 2012.

Cruz recibió entrenamiento militar, según ha confirmado fuentes del Pentágono. Una de sus antiguas compañeras, Jillian Davis, de 19 años, dijo haber compartido vivencias con el atacante en el Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de Reserva Junior. Ella lo recuerda como un joven callado y tímido que cambia de personalidad cuando se enfada.

Terrible suceso en Florida. La tragedia tuvo lugar al filo de las tres de la tarde hora local (nueve de la noche en España de este 14 de febrero), poco antes de que se acabara la jornada lectiva. Al menos 17 personas fueron asesinadas por un hombre armado en una escuela secundaria en la localidad de Parkland, en el estado de Florida.

La Policía de Broward confirmó en una rueda de prensa que el ataque en el colegio Marjory Stoneman Douglas dejó 17 víctimas fatales y que el agresor fue identificado como Nicolás Cruz, que ha sido detenido.

Según medios locales, el autor del tiroteo sería un ex alumno de unos 19 años que habría amenazado anteriormente a sus compañeros. En efecto, un profesor de la escuela lo identificó como "una amenaza" en el pasado.

"El año pasado nos dijeron que no se le permitía ingresar al campus con mochila", dijo el profesor de matemáticas Jim Gard, quien dijo que Cruz había estado en su clase. "Hubo problemas con él por haber amenazado a estudiantes, y creo que se le pidió que abandonara el campus", agregó el maestro, de acuerdo con el Miami Herald.

Un portavoz de la Policía señaló que un equipo de operaciones especiales SWAT aún se encuentra dentro del colegio bachillerato buscando pistas o más víctimas. Las autoridades habían pedido a los estudiantes que montaran barricadas.

Las imágenes de la televisión mostraron por lo menos a una persona siendo trasladada en una camilla hacia una ambulancia mientras que los trabajadores de emergencia socorrían a otros en la calle.

El sospechoso del tiroteo vestía pantalón negro y una camiseta roja, detalló la cadena 7 News Miami. Las transmisiones en vivo mostraron camiones de bomberos y ambulancias en las inmediaciones del colegio, donde se imparten clase a unos 3.000 estudiantes.

Tanto el gobernador de Florida, Rick Scott, como el presidente de EEUU, Donald Trump, siguen de cerca la investigación del tiroteo.

"El presidente está al tanto del tiroteo en la escuela de Florida y seguimos de cerca la situación. Nuestros pensamientos y oraciones están con los afectados",

informó la Casa Blanca en un comunicado.

"Ningún niño, maestro o nadie debería sentirse inseguro en una escuela estadounidense",

escribió el mandatario en su cuenta de Twitter. Además, afirmó que trabaja en conjunto con el gobernador Scott en la emergencia.