PD América

Está que trina. El presidente de Venezuela Nicolás Maduro ha hecho pública su intención de ir cuanto antes a las urnas, si bien no ha concretado si se refiere a las elecciones municipales o a las generales que le reclama la oposición desde hace meses. «Yo quiero ir a elecciones pronto y verle la cara a la derecha», ha asegurado en el día en el que la oposición ha organizado la llamada «madre de todas las manifestaciones». ([VÍDEOS] Así asesinan los amigos de Podemos a dos jóvenes por protestar en la agonizante Venezuela).

"Quiero ganar esta batalla ya, y quiero que el pueblo se prepare para ganarla en paz y con votos, yo quiero que nos preparemos para tener una victoria electoral total. Yo quiero ir a elecciones pronto y verle la cara a Julio Borges y a Ramos Allup y que busquemos un camino pacífico para que la revolución ponga en su puesto a los conspiradores, a los asesinos y a la derecha intervencionista»,

ha afirmado Nicolás Maduro. (El Parlamento de Venezuela denunciará al tirano Maduro ante la Corte Penal Internacional).

La Mesa de Unidad Democrática (MUD) intentó el año pasado convocar un referéndum para revocar el mandato presidencial de Maduro por su injerencia en los demás poderes del Estado, pero el Consejo Nacional Electoral (CNE) lo impidió y, desde entonces, la coalición opositora reclama elecciones anticipadas. (¡Alerta máxima! Maduro activa un plan "cívico militar" para frenar la gran marcha opositora).

La creciente tensión en Venezuela ha llevado a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a los países de la región --ya a nivel particular-- a hacer constantes llamamientos a Maduro para que fije un nuevo calendario electoral que permita zanjar la crisis política, económica y social que sufre la nación caribeña.

Este miércoles 19 de abril más de un millón de venezolanos han exigido en las calles de Caracas la convocatoria de elecciones generales. La llamada «madre de todas las marchas», convocada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) después de semanas de protestas contra el régimen presidido por Nicolás Maduro, partió desde 26 puntos distintos de la capital y discurrió, en riadas de personas vestidas en su mayoría de blanco, hacia la céntrica sede de la Defensoría del Pueblo.

Se calcula que hubo tantos o más participantes que en la «toma de Caracas» del pasado 1 de septiembre, cuando un millón de manifestantes reclamaron un referéndum revocatorio para apartar a Maduro del poder, que no se llegó a celebrar.