PD América
Nikki Haley (EEUU) y Michelle Bachelet (CHILE). EP

Aumenta la presión sobre el dictador Nicolás Maduro y los verdugos chavistas, cuya vesanía, crueldad y ambición han convertido Venezuela en un infierno.

Para la diplomática, la alta comisionada "puede tener una voz fuerte en estos asuntos clave, incluso cuando el Consejo de Derechos Humanos no cumple con su nombre".

Además, Haley defendió que Naciones Unidas tampoco ha respondido adecuadamente a graves crisis de derechos humanos en Irán, Corea del Norte, la República Democrática del Congo y otros lugares, ni ha puesto fin a su "obsesión desproporcionada con Israel".

"Le corresponde a la señora Bachelet denunciar estos fracasos en lugar de aceptar el statu quo. Esperamos que lo haga".

Tras varias amenazas, EEUU se retiró el pasado mes de junio del Consejo de Derechos Humanos, un organismo con sede en Ginebra muy criticado por el Gobierno estadounidense por sus condenas a Israel y por la participación de países con historiales cuestionables.

Bachelet fue nominada este 8 de agosto de 2018 por el secretario general de la ONU, António Guterres, para ocupar el puesto de alta comisionada para los Derechos Humanos y se espera que sea ratificada por la Asamblea General este viernes.

En el puesto sustituirá al jordano Zeid Ra'ad al Hussein, que ha criticado en numerosas ocasiones al presidente estadounidense, Donald Trump, por sus políticas migratorias o sus comentarios contra la prensa.