PD América

El lunes 8 de enero de 2018, a las 22:30 había pocos clientes en la pizzería ubicada en el centro de Campo Magro, un pequeño municipio de la Región Metropolitana de Curitiba, Paraná. Geovani Lima Freitas estaba sentado frente a la barra, junto a un amigo.

Conversaban animadamente. El hombre, de 34 años, abrió una lata de cerveza y la sirvió en un vaso. Con tranquilidad, empezó a beber.

Vio llegar al asesino por detrás de su amigo, pero sin saber que venía a matarlo. El criminal sacó la pistola a gran velocidad y le disparó en el rostro, sin darle posibilidad de reacción, según recoge Infobae.

Geovani se desplomó sobre la barra primero, y luego sobre su acompañante, que quedó atónito.

El homicida se fugó con la misma celeridad con la que abrió fuego. La Policía, que aún no lo identificó, busca pistas que le permitan llegar hacia él.

Fuente: Infobae/Leer más