Andalucía
El momento en que un grupo de taxistas agrede a Eduardo Martín, presidente de Unauto VTC, en el aeropuerto de Málaga. PD

De vergüenza. Impresentable. El presidente de Unauto VTC, la patronal que agrupa a los vehículos de alquiler con conductor, como Uber y Cabify, Eduardo Martín, fue agredido este 14 de agosto de 2017 por una jauría de taxistas en el aeropuerto de Málaga, cuando iba a grabar unas declaraciones para la televisión.

Eduardo Martín había asistido a una reunión convocada por el ayuntamiento y la subdelegación del Gobierno en Málaga.

«Ya en el Aeropuerto y saliendo de un vehículo VTC (vehículo de alquiler con conductor), un grupo de taxistas se abalanzó sobre él y, después de amenazar al equipo de televisión, le propinaron puñetazos y patadas».

Martín tuvo que ser atentido por el servicio de urgencias hospitalarias e, incluso, tal y como añade Unauto, «un grupo de taxistas siguió persiguiendo a Eduardo hasta el mismo hospital».

Unauto denuncia que la situación de violencia en el sector del taxi, antes atribuible a unos pocos, se está generalizando.

«Siempre hemos defendido que los incidentes violentos eran obra de un grupo minoritario del sector del taxi. Tras ver la extensión de los ataques y las agresiones por toda España, lamentamos decir que ya no es así. La situación es totalmente insostenible y esperamos que sea el propio taxi el que se encargue de expulsar del sector a su facción más radical, que lamentablemente está ganando cada vez más adeptos».

Ante la «gravedad de la situación», Unauto ha solicitado una nueva reunión con el Ministerio del Interior, con el fin de frenar «la escalada» de violencia durante las protestas del sector del taxi.

«Después de meses de ataques a vehículos y conductores VTC, ayer los taxistas de Málaga intentaron silenciarme por la fuerza. Del mismo modo que intentan silenciar a los grupos de taxistas que no comulgan con sus actuaciones violentas e incluso a los periodistas que dan cobertura a sus manifestaciones. Y todo ello en un estado de derecho en pleno siglo XXI».