Jerónimo Saavedra.
EP
El concepto de servicio público de Jerónimo Saavedra deja mucho que desear. La interpretación sui géneris de esta idea ha llevado a Guaguas Municipales a prestar una de las peores atenciones al público que se recuerda en Las Palmas de Gran Canaria.
El regidor pretende vender como un éxito la llegada de 53 nuevas unidades después de tres años y medio de mandato. La cara oculta de la noticia es que a lo largo de su mandato se ha asistido a un desmantelamiento progresivo de la empresa a base de la subcontratación externa de cada vez más trabajos internos de dudosa eficacia y altísimo coste.
Saavedra se aficionó a la práctica de multiplicar las subcontratas que a su vez vuelven a subcontratar servicios, lo que demuestra el despilfarro económico que se está produciendo con la actual gestión de la sociedad municipal; mantenimiento de vehículos, ruedas, limpieza, talleres, etc.
Durante el mandato socialista, se ha mantenido bloqueada la renovación de la flota de vehículos, cuya edad media sigue envejeciendo a un ritmo vertiginoso.
No se ha incorporado ningún vehículo nuevo a la flota, más al contrario, las incorporaciones previstas de años anteriores se retrasaron enormemente y los niveles alcanzados de vehículos paralizados por averías superan con creces a los de cualquier época reciente.
El consejo de administración de Guaguas adoptó el acuerdo de adjudicar el suministro de 53 nuevas guaguas por un importe aproximado de 11,5 millones de euros, siendo éstas los primeros vehículos a adquirir de la era Saavedra, para lo cual sólo ha necesitado tres años y medio de tiempo.
El concejal del PP Ángel Sabroso cree que "la situación de la flota de Guaguas Municipales se ha agravado de forma notable durante este mandato, ya que las tareas de mantenimiento que se realizan son mínimas y la renovación de los vehículos ha brillado por su ausencia".
De hecho, tal y como denunciaron los propios trabajadores hace apenas una semana, una de cada tres guaguas están paradas por averías o simplemente rotas del todo.
Sabroso considera que "la renovación paulatina pero constante de la flota de una empresa de transporte es un pilar fundamental, algo que el Gobierno Local ha desatendido durante todo este tiempo".
El concejal recuerda que este mismo contrato de suministro se intentó licitar hace varios meses por el procedimiento de renting pero resultó un rotundo fracaso; se perdió un tiempo precioso para renovar parte de la flota haciendo un pliego de renting que era imposible de asumir por ninguna empresa, por lo que resultó desierto y se tuvo que comenzar todo el procedimiento de nuevo bajo la fórmula del suministro.
PÉRDIDA DE TIEMPO
Sabroso sostiene que se ha perdido el tiempo y se han desatendido las obligaciones más elementales de Guaguas Municipales. La compra de los nuevos vehículos adjudicada hoy no se hará efectiva hasta dentro de muchos meses.
Para disponer de las primeras unidades deberán pasar al menos 6 meses, teniendo las posteriores entregas plazos similares. Pero todo esto le ha dado igual al gobierno local; la meta no ha sido trabajar por el futuro de Guaguas Municipales.
El objetivo es disponer de la foto a unas semanas de la cita electoral con un puñado de nuevos vehículos, volviendo a demostrar la verdadera consideración que tiene este gobierno hacia la inteligencia de los ciudadanos.
Se repetirá la historia. Saavedra presentó el 1 de febrero de 2010 unas guaguas supuestamente nuevas que se licitaron en el 2007 por el gobierno anterior. Ahora tarde tres años y medios en realizar su primera adquisición de vehículos y mientras, Guaguas Municipales se sigue muriendo a base de inacción.