Ignacio González.
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Canarias cuenta con un exponente racista de rancio abolengo. Se trata del presidente del Centro Canario Nacionalista, Nacho González, quien, curiosamente, firmó un acuerdo electoral para concurrir de la mano el 22 de mayo de 2011 con Coalición Canaria. Este político sigue erre que erre en su lucha contra la inmigración y rescata del baúl de los recuerdos su vieja idea de que en las Islas hay que poner un cupo, que no cabe tanta gente y que además esas personas de fuera pueden venir "con enfermedades contagiosas".
González asegura que:
Mantenemos la misma posición que en 2007 cuando se produjo la invasión de pateras, es decir, que se controle la inmigración. Debe haber más control en las fronteras para evitar a las mafias y a las personas con enfermedades contagiosas que pueden extenderse por Canarias.
El presidente del partido coaligado con Coalición Canaria, es decir con la fuerza de Paulino Rivero, presidente del Gobierno autonómico, insiste en que:
Un Estado tiene que tener fronteras y un régimen de entradas. Ello no supone que no entre nadie, sino que se haga de forma regulada, como pasa en el resto de países democráticos, menos en este. Cuando la invasión de pateras del norte de África se puso en evidencia que no había sistemas de detección. También entraban con visados por los aeropuertos. No hay control, ni sanitario ni de ningún otro tipo. Decíamos que tiene que haber fronteras y establecer cupos.
Para González:
Las fronteras de España no pueden estar abiertas de par en par y si han dejado de llegar inmigrantes es debido a la crisis económica. Ahora estamos inmersos en problema de emigración. Dejamos de ser atractivos.
Para justificar su tesis, el socio de Paulino Rivero precisa que:
No se puede ir a Suiza sin ningún tipo de control. Aquí tampoco debe ser y más en unas islas chicas como las nuestras que tienen un problema tan importante demográfico y el sobrevenido económico, también muy importante. Espero procedimientos para que quienes tienen que vigilar las fronteras, los cuerpos y fuerzas del Estado puedan controlar las personas que entran en nuestro territorio. Independientemente de nuestro apoyo a los pueblos con problemas humanitarios o bélicos, hay otras situaciones que hay que controlar: las mafias, las personas con enfermedades contagiosas que pueden extenderse por Canarias. Vienen sin control sanitario y es importante por su incidencia en el turismo al crear situaciones de un riesgo enorme.