Canarias
Sunset290 y, a la derecha, la Policía Local precintando el local. PD

¿Qué hay detrás del cierre del Sunset290? Nadie lo entiende. Una semana antes de su cierre, el 13 de abril de 2018 una campaña en la plataforma Change.org recogía firmas para evitar el cierre definitivo de este popular local, enclavado en la ladera de Tamaide en la zona protegida de El Rincón.

La petición, al igual que los propietarios, se acogía a la nueva Ley del Suelo del Gobierno de Canarias -que permite tener una actividad suplementaria a la agraria-. No obstante, el Ayuntamiento ya había informado de que al encontrarse en suelo de protección paisajística "la ley no cambia nada".

El texto, firmado por la tinerfeña Hilda Siverio, apuntaba que "la única acusación hacia el Sunset 290 es acerca del uso del restaurante". "Uso que fue aprobado el pasado mes de septiembre del 2017 cuando se aprobó la nueva ley del suelo que permite tener una actividad suplementaria a la agricultura en dicho espacio y dónde se ha demostrado con arquitectos y abogados que cumple dicha norma", agregaba el documento.
Sin embargo, a pesar del numeroso apoyo recibido, el restaurante se ha visto obligado a cerrar sus puertas.

A raíz de este cierre, la Agrupación de propietarios de El Rincón ha remitido un comunicado en el que explican diversos aspectos.

Entendemos que tras el cierre del SUNSET290 y la variedad de opiniones vertidas, los agricultores y propietarios de los terrenos de El Rincón como principal parte afectada debemos exponer y explicar públicamente, la verdadera realidad que se esconde tras este singular rincón del Valle de La Orotava. Y esa verdad, estimados lectores, es la siguiente:

En 1995 el Parlamento aprobó la Ley 5/92, declarando El Rincón de especial protección para la Comunidad Autónoma por su valor como parte del paisaje agrícola del Valle y determinando que su ordenación se estableciera mediante un Plan, el cual debía; conservar los valores agrarios, mantener el uso agrario sin excluir otros compatibles, como el Turismo, definir las cargas y beneficios que el mantenimiento de la Agricultura y su paisaje implicase a agricultores y actividades, así como, garantizar actuaciones socioeconómicas que compensasen a los afectados por el cumplimiento de dicha protección.

En 1997 se crea el Consorcio del Rincón y se aprueba su "polémico" Plan Especial, instrumento de ordenación que para dar cumplimiento a la citada Ley establece:

• la construcción, previa expropiación, de una serie de instalaciones públicas como son; un Hotel Difuso, Camping, granja-escuela, centro ecuestre, etc.

• la gestión pública de dichas instalaciones y el posterior reparto de beneficios entre agricultores, como forma de compensación por la protección que realizan del paisaje.

Dicho Plan no es únicamente polémico por la insostenibilidad de sus planteamientos más generales; expropiación a propietarios de miles de metros cuadrados de terreno cultivable, gestión pública de instalaciones y reparto del "supuesto" beneficio obtenido entre agricultores para ayudar a mantener la actividad (Ejemplos como el M. Humboldt, Casino Taoro o Lago Martiánez de sobra nos han demostrado en el norte que la gestión pública sólo puede ser sinónimo de ruina y abandono), sino además porque sorprendentemente y según nos cuentan ahora (cabe recordar que no somos especialistas en derecho o administración competente), la aprobación de dicho Plan en 1997 se realiza sin contar con los requisitos ambientales mínimos exigibles, establecidos por Decreto en 1995 para cualquier instrumento de planeamiento de Canarias. Por lo que podría ser declarado nulo de pleno derecho.

Desde mediados de los 90 hasta 2014 la historia es fácilmente resumible; la actividad de dicho Consorcio y la aplicación del planeamiento son absolutamente inexistentes, pero el Rincón afortunadamente continúa mostrándose agrícola y verde para el disfrute de los canarios.

Y es justo recordar que se mantiene así durante este cuarto de siglo gracias únicamente a la fe, tesón y esfuerzo de los propietarios, quienes a pesar de la ausencia de ayudas directas a la agricultura, la no aprobación de rentas complementarias o la posibilidad de aplicación de algún marco legal (las administraciones jamás han querido o podido aplicar el Plan, desautorizando por sistema la ejecución de cualquier actuación en la propiedad privada) no cejan en continuar defendiendo El Rincón.

En 2014, para alivio de los auténticos perjudicados se produce un punto de inflexión; se reactivan las reuniones del Consorcio del Rincón, se adaptan sus Estatutos y empiezan a aprobarse partidas presupuestarias por las Administraciones presentes (Gobierno, Cabildo y Ayuntamiento). Por su parte, los Agentes Sociales (Ecologistas, Vecinos y Propietarios) integrados bajo el nombre "Amigos del Rincón" no dudamos en tirar del carro de manera conjunta, esforzándonos en salvar nuestras diferencias y comprometiéndonos a plantear soluciones de consenso agiles y útiles que garanticen el desbloqueo de la situación y la eficaz aplicación de los principios de la Ley (agricultura, paisaje, ayudas y complementariedad).

La Agrupación de Propietarios no puede tras estos últimos 4 años dejar de reconocer y agradecer los esfuerzos realizados por agentes públicos y sociales en intentar avanzar, así como la materialización de no pocos importantes logros, pero dada la revuelta situación actual en la que parece que se nos muestra más como agresores que como víctimas, no podemos evitar cuestionar ciertas actitudes que, a nuestro entender, no garantizan la consecución de los objetivos de protección, con el ÚNICO ÁNIMO DE FOMENTAR LA SERIA REFLEXIÓN Y MOTIVAR CUANTO ANTES LA VUELTA AL TRABAJO, LA CORDURA Y LA CORDIALIDAD CON LA QUE TANTO HEMOS AVANZADO Y TANTOS LOGROS HEMOS CONSEGUIDO.

Se respeta el espíritu de la Ley desestimando el pleno del Ayuntamiento, por unanimidad, la solicitud de bonificación del IBI rústico, cuando sólo representa un importe simbólico para las arcas municipales?

Se defiende el interés general denunciando a agricultores (desgraciadamente, SUNSET no es un caso aislado) aún a sabiendas de que a duras penas mantienen la agricultura y que durante 25 años no se les ha permitido realizar ninguna actuación por culpa del planeamiento? No sería más interesante para la generalidad denunciar el planeamiento, o a la Administración? O aprovechar los esfuerzos de mediación y puentes de dialogo propuestos para evitar tener que ver finalmente la sangre llegando al rio?

Se potencian las rentas complementarias a la agricultura cuando se permite que tenga que emigrar la única empresa del Rincón, dedicada desde hace años al empaquetado y distribución de aguacates, porque el Plan no contempla la adecuación de instalaciones que hoy en día demandan la normativa agroalimentaria y sus clientes?

Se puede preservar la agricultura sin la implicación de su Administración competente en el Consorcio, o sin la aprobación de ayudas o presupuestos para la implementación del Plan Agrícola?

Qué objetivo de protección y sostenibilidad se persigue, negándose a apoyar clara y decididamente la obligada Revisión/Adaptación de un Plan inaplicable y perjudicial para la agricultura, la sociedad y la economía, tal y como se ha demostrado? No sería más "eco-lógico" abandonar viejas utopías y exigir enérgicamente un marco legal que potencie la agricultura y el desarrollo sostenible de la zona?

Es posible que tras 25 años pueda un juez declarar nulo el Plan Especial, y dejar sumidos en un limbo jurídico aún mayor a las familias y explotaciones agrarias que han defendido el paraje, aun cuando existe vigente una Ley del Suelo que ya recoge, con buen criterio proteccionista de la actividad agrícola, un amplio abanico de usos complementarios para preservarla?

A ver si se entiende de una sola vez; Los propietarios ni vamos a dejar que se nos siga maltratando, ni somos agresores del paisaje o delincuentes, NI QUEREMOS EDIFICAR EL RINCÓN.

Disfrutamos de nuestras fincas, de la agricultura (por deficitaria que sea) y del paisaje, y no abandonaremos nuestra actividad principal, como hemos demostrado.

Pero teniendo en cuenta la realidad, entendemos que el inmovilismo y el abandono no son las mejores fórmulas de conservación. Nos urge la ayuda de todos para establecer un marco jurídico claro y eficaz, poder legalmente rentabilizar las fincas y mantener la agricultura y su paisaje para los Canarios y millones de turistas que nos visitan.

Luego lo que pedimos claramente a las partes es responsabilidad, voluntad real y compromiso para que por acuerdo unánime se inicie de manera urgente el proceso de Revisión/Actualización del Plan Especial, utilizando en su elaboración cuantas vías de consenso sean necesarias para que de una vez por todas se garantice preservar no sólo agricultura y paisaje, sino también la sostenibilidad de las explotaciones sin las que (muy señores míos) a día de hoy, no habría RINCON VERDE que proteger.

Así mismo, entendiendo que la aprobación definitiva de Revisión del Plan Especial puede demorarse varios años (o peor aún, que la justicia termine declarándolo nulo, dejándonos aún más bloqueados y desprotegidos), solicitamos enérgicamente a las Administraciones que durante cualquiera de los escenarios contemplados nos permita aplicar en El Rincón simplemente lo dispuesto en la Ley del Suelo, garantizando que sobre los ciudadanos no continúe imperando una connivente inseguridad jurídica, que a nadie beneficia.

Aprovechamos igualmente este comunicado para informar públicamente que es nuestro deseo comenzar a transmitir de manera más clara e inequívoca nuestro papel y voluntad en este proceso, cambiando nuestro nombre social a "Propietarios en Defensa del Rincón".

Por último, aunque no menos importante (y manteniéndonos al margen de valoraciones jurídicas que no nos corresponden), no queremos dejar de expresar nuestro apoyo en lo general a Diego González Goya, miembro de la agrupación y expresar igualmente nuestro sincero pesar por la pérdida de tantos puestos de trabajo y de un reconocible reclamo turístico del Valle para el mundo. Así como, y porque no decirlo, de un excelente ejemplo práctico de como la gestión privada y la complementariedad de usos de la agricultura, amparados por la Ley del Suelo y la 5/92, pueden no sólo servir para garantizar que no se abandone la agricultura, sino para que además se proteja y potencie, genere empleo de calidad y cadenas de valor económico para todos los isleños.