Antonio Maeso, alcalde de Malagón
Los hechos se remontan al año 2007, cuando Global Sport factura la construcción de 2 pistas de pádel, cuando en realidad sólo se hizo una, que dos años después se derribó
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La empresa Global Sport, con el conflictivo empresario José Manuel Rosado a la cabeza, y el Ayuntamiento de Malagón, podrían haber cometido una irregularidad constitutiva de delito para cobrar una subvención de la Junta de Comunidades por una obra que no se realizó.
Si fueran pocos los escándalos protagonizados por los socialistas de Castilla-La Mancha, ahora se suma uno más. El presidente Barreda -que también es ciudadrealeño aunque vive en la madrileña calle del Arenal- asiste completamente pasivo al bochornoso y continuo paripé gubernamental de su formación política.
Ni los escándalos por corrupción, ni las posibles irregularidades de su patrimonio son suficientes para que el presidente del gobierno regional tenga las agallas suficientes para salir y dar la cara. Sus visitas electorales y las estrategias de partido para escabullirse de los problemas copan la atención del socialista
El portavoz popular y candidato a la alcaldía de Malagón, Adrián Fernández, denunciaba ante los medios la posible tomadura de pelo del alcalde socialista de la localidad, Antonio Maeso Toribio.
El Ayuntamiento de Malagón busca un contratista para certificar algo que no ha hecho y cobrar así una subvención por algo inexistente.
Este hecho evidencia una actitud concertada entre el equipo de gobierno y el contratista. No es la única irregularidad en el Ayuntamiento siendo una forma habitual de gobernar en el municipio
Fernández también quiso dejar claro que los hechos se remontan al año 2007, cuando Global Sport factura la construcción de 2 pistas de pádel, cuando en realidad sólo se hizo una, que dos años después se derribó.
El portavoz del PP habla de varias irregularidades cometidas, la primera cuando el Ayuntamiento presenta las dos facturas a la Junta de Comunidades para cobrar dos subvenciones
La segunda, cuando la obra se fracciona en dos partes, para que así, los importes de cada una de ellas sea menor y se puedan adjudicar a dedo.
La tercera y última irregularidad sería que el 22 de mayo del 2007 se hace el contrato de la construcción de las dos pistas y son adjudicadas a Global Sport el 6 de junio de ese año. Fernández matiza que primero se firma el contrato y luego se adjudica, cuando la Ley indica que se haga al contrario.
