Castilla-La Mancha
Marvin Henriques Correia. BR
Se conocen de fiestas del colegio. La policía ya le ha detenido y ha cogido un libro, su ordenador y su móvil de su casa

La policía brasileña ha arrestado este 28 de octubre de 2016 del arresto de Marvin Henriques Correia, estudiante de instituto de 18 años, sospechoso de haber colaborado con Patrick Nogueira Gouveia en el asesinato de cuatro miembros de su familia en España.

El detenido es amigo del descuartizador, a quien -según los agentes- le dio consejos "en tiempo real" para cometer el crimen y esconder los cadáveres.

"Es un amigo de mi sobrino. Lo conozco. Estuvo conectado con él a través del ordenador toda la noche. Le dijo cómo cortar los cuerpos y lo vio todo", asegura Walfran Campos, hermano del fallecido, en declaraciones a 'El País'.

"Se conocen de fiestas del colegio. La policía ya le ha detenido y ha cogido un libro, su ordenador y su móvil de su casa".

El libro en cuestión se titula A parte Oscura de nós memos: Una história dos perversos (Nuestro lado oscuro: una historia de los perversos), de Élisabeth Roudinesco.

El móvil se ha convertido en una pieza clave, porque en él estarán las huellas de las comunicaciones que habría mantenido Martin con Patrick, incluso el mismo día y a la misma hora en que este último descuartizaba a su tío, Marcos Campos, su mujer, Janaina, y los dos niños pequeños de ambos, de cuatro y un año.

El nuevo detenido, en cuya página de Facebook recoge vídeos y fotos violentas y de órganos despedazados tanto de animales como de personas, podría haberle ido asesorando sobre cómo llevar a cabo semejante carnicería.

Fotos durante el crimen

El nuevo sospechoso fue detenido este viernes en João Pessoa, capital de Paraíba (noreste) y fue presentado a la prensa de espaldas.

Gouveia, de 20 años, le envió a su amigo fotografías que se tomó al lado de los cadáveres descuartizados de sus víctimas.

El arrestado confesó a la Policía que no pensaba haber cometido ningún crimen por ayudar a su amigo.

El asesinato de Marcos Nogueira, Janaína Américo y sus dos hijos, de uno y cuatro años de edad, ocurrió el 17 de agosto pasado en una casa de la localidad de Pioz, a unos 60 kilómetros de Madrid.

Semanas después, la Guardia Civil española localizó los cadáveres descuartizados y repartidos en bolsas de basura que habían sido abandonadas en el lugar del crimen.