Castilla-La Mancha
García-Page (PSOE) y García Molina (PODEMOS). CLM
El apaño tiene el visto bueno de Pablo Iglesias después de que la formación morada rechazase hace tres meses las cuentas de la comunidad

El socialista tiene miedo a elecciones anticipadas y a perderlo todo. Necesitaba Emiliano García-Page agarrarse a un clavo ardiendo para salvar una situación límite y ese clavo ha sido Podemos.

La formación morada entrará en el Gobierno de Castilla-La Mancha como parte del acuerdo entre ambas formaciones para desbloquear la aprobación de los Presupuestos de 2017.

Tras reunirse durante tres horas en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia regional, García-Page ha propuesto este 13 de julio de 2017 a Podemos que asuma una vicepresidencia y además se encargue de la coordinación de la puesta en marcha del Plan de Garantías Ciudadanas.

"Creo que es un ofrecimiento razonable, honesto, pero hay que preguntar a la militancia", ha aseverado García Molina.

Además de este ofrecimiento, García-Page ha informado de que han alcanzado un principio de acuerdo para sacar adelante el presupuesto de 2017, cuyo anteproyecto aprobará mañana el Consejo de Gobierno, y para renovar el pacto de investidura, que Podemos rompió unilateralmente hace casi diez meses.

El presidente regional ha admitido que la posible entrada de Podemos en el Gobierno es "un cambio transcendental en el ecuador de la legislatura", si bien ha explicado que es la solución para aportar estabilidad, ya que la alternativa era la convocatoria de elecciones anticipadas.

En las negociaciones se han implicado personalmente los secretarios generales de ambas formaciones, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Los de Podemos aseguran que el acuerdo pretende marcar la sintonía entre los dos partidos a nivel nacional.

En su cuenta de Twitter, Iglesias ha felicitado al partido en Castilla-La Mancha por haber alcanzado un acuerdo de gobierno en la región, pues ha defendido que 'a veces solo gobernar garantiza el cambio'.

García-Paje ha explicado que el pasado 7 de abril, cuando Podemos votó por sorpresa en contra del presupuesto, pese a existir un acuerdo previo, 'no fue posible' sacar adelante las cuentas de la comunidad, pero ha asegurado que 'ninguno de los dos' va 'a volver la mirada hacia atrás' sino que va a buscar 'alternativas que ofrezcan soluciones, serenidad y tranquilidad'.