Castilla-La Mancha
El periodista Nacho Villa, director de RTVCM. EP

¡Qué bochorno el de Emiliano García-Page! Y lo tremendo es se lo ha ganado a pulso el solito, por pesado, mentirosillo, flojo, rencoroso y bocazas.

Ignacio Villa ha dado una simbólica patada en el velo del paladar a García-Page en el Tribunal de Cuentas, que ha desestimado las demandas presentadas por el Gobierno de Castilla-La Mancha contra él por supuestas irregularidades.

Durante los cuatros años que los socialistas castellano-manchegos se pasaron en la oposición, el entonces director general de Radio Televisión Castilla-La Mancha -lo fue con María Dolores de Cospedal- se convirtió en una fijación para García-Page.

Y, una vez que los socialistas volvieron al Palacio de Fuensalida, rebuscaron en los cajones de RTVCM para devolvérsela a Ignacio Villa. Con poca fortuna.

Ahora el Tribunal de Cuentas ha propinado un auténtico varapalo al Gobierno de García-Page al dar carpetazo a las demandas interpuestas por éste contra Villa y contra el exdirector financiero y de recursos de RTVCM, Ramón Villaverde.

Los socialistas les acusaron de perdonar una deuda de un importe cercano a los 90.000 euros por unos trabajos de reforma efectuados en la sede conquense de la televisión pública.

En su fallo, el Tribunal de Cuentas desestima "íntegramente" las demandas. "No se aprecia una conducta dolosa de los demandados ni tampoco gravemente negligente", sostiene. Asimismo, condena a las costas del proceso a los demandantes. Es decir, al Ejecutivo de Castilla-La Mancha. Es decir, a los castellano-manchegos.

Al PP le parece un despropósito que los ciudadanos acaben teniendo que pagar el coste de la vendetta frustrada de García-Page contra Villa. Es por eso que la vicesecretaria de comunicación del PPCLM, Carmen Riolobos, pidió este viernes al presidente regional que pague "de su bolsillo" las costas" de lo que consideró una "venganza personal, una persecución intolerable y una obsesión enfermiza" de García-Page con Villa.