Duran i Lleida, en el congreso de Unió en mayo de 2012
Marta Pérez
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Josep Antoni Duran i Lleida ha renovado su liderazgo al frente de Unió Demcoràtica de Catalunya (UDC) por otros cuatro años más. El democristiano ha arrasado en el XXV Congreso Nacional de UDC que ha cerrado este fin de semana --12 y 13 de mayo de 2012-- con el apoyo del 80,24% de los delegados.
Duran ha logrado en el congreso de Sitges (Barcelona), celebrado en un ambiente de tranquilidad para su candidatura y que ha finalizado con el canto de Els Segadors, himno autonómico de Cataluña --pero no al grito de "¡Independencia!", como el de CDC--, ser elegido líder del partido por duodécima vez desde el año 1982.
UDC seguirá con Duran i Lleida como máximo responsable y con las mismas ideas que hasta ahora ha defendido el partido con el congresista al frente: defensa de Cataluña como nación (y, por lo tanto, con derecho a la autodeterminación), eliminar al máximo el Estado en Cataluña (con el concierto económico para la Generalidad como estandarte) y respaldar la "economía social de la Iglesia".
El informe de gestión del equipo que se presentaba a la reelección, además de Duran i Lleida, Josep Maria Pelegri y Joana Ortega, como líderes, fue aprobado por el 95,95% de los delegados que han acudido a Siteges. Sólo votó en contra el 0,27%. El 3,78% se abstuvo.
UNA CUESTIÓN DE PLAZOS
El congreso de UDC --que ha dejado al único rival de Duran por la presidencia del Comité de Gobierno del partido en un triste 19,17% de los votos de los delegados--, sin embargo, ha puesto encima de la mesa las diferencias que existen entre Unió y Convergència Democràtica de Catalunya (CDC).
Duran i Lleida ha advertido que UDC no puede seguir las directrices de CDC, con el que forman CiU, y cuyos máximos dirigentes son Artur Mas, presidente autonómico, y Oriol Pujol, con lo que ha marcado distancias con los maximalismos independentistas defendidos por CDC desde la pasado congreso del partido --Convergencia pide para Cataluña un Estado propio e independencia--.
Pero, pese a que son dos partidos distintos, en realidad, la diferencia estriba en los tiempos que se han marcado para llegar a su objetivo: la independencia de Cataluña. En ello se obcecará el diputado del Congreso, porque, desde su punto de vista, no es suficiente que "un 45% de los catalanes" sean independentistas.
Para CDC, el plazo es 2012, en base a la apuesta del concierto económico; para UDC, el plazo no está concretado pero sí defiende que Cataluña se defina en un referendo de independencia. Para Duran, Cataluña debería organizarse confederalmente con España, pero no ha concretado maneras, formas, competencias...
Así lo ha dejado dicho el propio líder democristiano: el proyecto de UDC "no está tan lejos" del de CDC.
ÒMNIUM, "EL NERVIO" DE CATALUÑA
En este sentido, la primera prioridad del reelegido presidente de UDC será la obtención del pacto fiscal o concierto económico para la Generalidad. Para ello ha emplazado, además de a sus militantes y a los compañeros de federación de CiU, a los partidos catalanistas a "hacer un frente común" contra el Gobierno.
Además, ha defendido a Òmnium Cultural por ser "el nervio" de Cataluña y ha instado a sus dirigentes a que sigan agitando a la ciudadanía. Òmnium se ha caracterizado en los últimos meses por sus amenazas, insultos y presionar a la Generalidad para que incumpla la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía.
Al congreso de UDC han asistido distintos representantes de otros partidos, así como personajes públicos de relevancia en Cataluña, como Oriol Pujol, Lluís Coromines, Jordi Turull y Gerard Figueras, de CDC; Antonio Balmón, del PSC; Marta Rovira, de ERC; Jordi Cornet, del PPC; Dolors Camats, de ICV-EUiA; Carmen de Rivera, de Ciudadanos; Iñaki Anasagasti, del PNV; Xavier Bru de Sala, Eugeni Gay de Montellà, Justo Molinero y Joan Tapia.
