El número de preso de Otegi, en manos de Carod-Rovira
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El ex líder de ERC y ex vicepresidente de la Generalidad de Cataluña, Josep-Lluís Carod-Rovira se ha unido al grupo de amigos de Arnaldo Otegi, condenado por la Audiencia Nacional a seis años y medio de cárcel por pertenencia a ETA, fotografiándose con un cartel con el número 8719600510.
8719600510. Este es el número de preso de Otegi. En la web del miembro de ETA se pueden ver fotografías de sus amigos que llevan y exhiben el número en una hoja. Entre estos, desde este fin de semana --el primero de junio de 2012-- se puede ver al preso Carod-Rovira.
Esta iniciativa pretende dar apoyo a Otegi. Además del ex militante de ERC también se pueden ver, en la web de fotografías, a Rufi Etxeberria, Rafa Larreina, Fermín Muguruza o, por ejemplo, a Willy Toledo.
EN LA CÁRCEL POR UN PROBLEMA POLÍTICO
En esta línea, Carod-Rovira, hace solo quince días, en el programa El Gran Debate de Telecinco, señaló que, para él, era un "error gravísimo, por no decir quizás una venganza", que el ex portavoz de Batasuna y ex parlamentario autonómico de Herri Batasuna y Euskal Herritarrok siga en la cárcel [VER VÍDEO].
Tanto para Otegi como para Carod-Rovira el primero está en la cárcel, no por pertenecer a ETA, sino por un conflicto político del País Vasco. En el programa de Telecinco, cuando se le preguntó al segundo por la ausencia de condena del terrorismo de Otegi, el ex de ERC solo fue capaz de decir que las Cortes Generales nunca habían condenado la dictadura franquista.
Algo que, lógicamente, no es cierto. El Congreso lo hizo, por lo menos, en 2002 --El PP condena en el Parlamento la dictadura de Francisco Franco-- y más recientemente, el pasado verano, para el golpe de Estado de 1936 --El Congreso condenará el golpe del 18 de julio--.
HOMBRE DE PAZ, PARA CAROD-ROVIRA
No es la primera vez que Carod-Rovira apoya en público a Otegi. En octubre de 2011, en un artículo de opinión --Carod defiende a Otegi atacando la democracia--, señaló que el ex portavoz de Batasuna era la viva imagen de la defensa de los valores y consideró que la justicia se estaba cebando con Otegi.
En aquel texto, Carod-Rovira imputó a Otegi haber sido el protagonista de "que el independentismo vasco se exprese por la política, en las urnas, y no por la violencia, con las armas".
Y acusó al sistema democrático de beneficiarse de los atentados de ETA: "Para los que no quieren una modificación de las fronteras estatales de España y sí mantener la integridad territorial, sin ninguna pérdida, el primer aliado son las bombas, la violencia".
