Cataluña
La importancia de llamarse Rajoy. ME
El referéndum del que hablan está fuera de la ley. Pero, además, las palabras de Puigdemont no forman parte del Derecho

La solemnidad que Carles Puigdemont y Oriol Junqueras quisieron dar a su anuncio verbal de la fecha del referéndum ilegal sobre la independencia de Cataluña se respondió en La Moncloa con una exhibición de normalidad.

Desde el día anterior estaba decidido que no saldrían a contestar a los secesionistas ni el presidente ni la vicepresidenta del Gobierno, porque supondría realzar lo que, a su juicio, no era más que una escenificación propagandística, «sin efecto jurídico alguno» en este caso. Desde el Gobierno se envió a la sociedad un mensaje muy claro, sin ruido ni grandes gestos: no habrá referéndum ilegal porque el Ejecutivo lo impedirá.

El portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, en un tono incluso amable, pero contundente, advirtió de que cuando se pase del anuncio a los hechos, el Gobierno actuará. En ese momento, y no antes.

Como explica Mariano Calleja en 'ABC' este 11 de junio de 2017, desde el Gobierno se ha pedido calma porque están controlados «todos los pasos que se deben dar», se está vigilando cada movimiento secesionista y existe una «estrategia clara» y efectiva.

Anuncio verbal: «Nulo valor jurídico»

«La declaración leída por el presidente Puigdemont no es más que una nueva representación de una vieja estrategia. No tiene ningún valor jurídico», afirma el Gobierno en un documento interno de La Moncloa, al que ha tenido acceso ABC. En este informe se justifica así la ausencia de un recurso ante el acto de Puigdemont para anunciar la fecha del referéndum y el contenido de la pregunta:

«El presidente de la Generalitat se ha rodeado de consejeros, diputados y dirigentes políticos convocados a un acto de obligada asistencia, en el que no se ha firmado ningún papel, ninguna convocatoria ni, en definitiva, ningún acto de valor jurídico».

Palabras y no hechos. Ese es el principal argumento del Gobierno.

En La Moncloa creen que «la mejor confesión de parte del nulo valor de las palabras» del presidente de la Generalitat fue que, a los pocos minutos de la declaración de Puigdemont, algunas entidades soberanistas exigieron a la Generalitat la inmediata convocatoria «oficial» del referéndum.

«El referéndum del que hablan está fuera de la ley. Pero, además, las palabras de Puigdemont no forman parte del Derecho».