Cataluña
Pep Guardiola con Carles Puigdemont. CT
El ex entrenador del FC Barcelona jugó dos temporadas en el emirato árabe y se embolsó importantes cantidades de dinero

En una ocasión, un amigo preguntó a Juan Belmonte cómo había sido posible que uno de sus banderilleros se hubiese convertido después de la Guerra en gobernador civil de Huelva, ante lo que el maestro de Triana respondió: «Degenerando».

Parafraseando la anécdota taurina, sentencia el diario 'El Mundo' en su editorial este 12 de junio de 2017 que Pep Guardiola ha pasado, también degenerando, de ser un excelente entrenador de fútbol a un demagogo independentista.

El discurso del que fuera también jugador de la selección española quedará como un ejemplo de infamia política y de insulto al resto de los ciudadanos españoles.

En el primer acto de apoyo al referéndum secesionista e ilegal anunciado por Puigdemont para el 1 de octubre, Guardiola acusó al Gobierno de «poner en marcha una persecución política impropia de una democracia en la Europa del siglo XXI» y reclamó «ayuda» internacional para enfrentarse «a los abusos de un Estado autoritario».

Y en una fanfarrona actitud desafiante sentenció: «Votaremos aunque el Estado español no lo quiera».

La desmesura, el recurso a la descalificación y la agresividad de las palabras de Guardiola, en presencia de las más altas autoridades de la Generalitat y ante 30.000 personas, demuestran el ánimo de ruptura unilateral del Govern, su nula intención de aceptar las ofertas de diálogo y el inicio del declinar del independentismo que está ya perdiendo el apoyo de la calle.

Y esto debería hacer reflexionar a los dirigentes separatistas para volver a la senda de la legalidad y abandonar una idea que no encaja ni en la Constitución ni en la UE.

¿QUÉ HACER EN CATALUÑA?

Ahora que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ya ha desvelado la fecha y la pregunta del nuevo referéndum ilegal sobre la independencia de Cataluña, que pretende llevar a cabo el próximo 1 de octubre, los partidos secesionistas empiezan a movilizar en la calle a sus simpatizantes y asociaciones afines para demostrar ante la opinión pública su capacidad de convocatoria, tratando así de reflejar que su postura es mayoritaria en Cataluña, al tiempo que se arrogan en exclusiva la voz y voluntad de todos los catalanes.

Aunque esta estrategia de marketing ya se ha convertido en algo habitual entre los nacionalistas, su uso no deja de ser profundamente falaz y maniqueo. El último ejemplo corrió ayer a cargo del exentrenador del Barça Josep Guardiola, tras leer el manifiesto que elaboraron las entidades soberanistas a favor del referéndum.

El acto, al que acudieron menos de 30.000 personas procedentes de toda la comunidad gracias, en gran medida, a los autobuses fletados por los convocantes, se quedó muy lejos de la demostración de fuerza con la que pretendían alardear los independentistas.

Si embargo, más allá del mayor o menor número de asistentes, lo grave es el cúmulo de mentiras y despropósitos que siguen vertiendo para defender su utopía, como el hecho de identificar la convocatoria del 1 de octubre con la democracia o tildar al Estado de «autoritario» por impedir su celebración.

El referéndum independentista es ilegal, inconstitucional y, por tanto, es la antítesis de la democracia, ya que vulnera de forma flagrante el Estado de Derecho, asumiendo competencias y potestades que no corresponden a la Generalitat. El único autoritarismo es el que pretenden ejercer los independentistas saltándose la ley e intentando imponer su proyecto al conjunto de los españoles mediante chantajes y amenazas de todo tipo.

LOS FALACES ARGUMENTOS DEL 'JEQUE' GUARDIOLA

"Apoyo del 80% de la población"

Según el último barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió de la Generalitat de 2017, es el 50,3% de la población catalana la que aboga por un referéndum unilateral. Un 23,3% de los catalanes no objetaría a la consulta si estuviera autorizada y consensuada con el Estado, que no es el caso ni la reivindicación de ayer.

"Rotunda mayoría con la que cuenta en el Parlament"

La propuesta del referéndum unilateral sólo contaría con el apoyo de los diputados de Junts pel Sí, 61 tras la marcha de Germà Gordó - ahora diputado no adscrito-, y la CUP, con diez. Teniendo en cuenta que la cámara legislativa la componen 135 representantes, y que los 11 diputados de Catalunya Sí que es Pot abogan hoy poy hoy por una consulta con garantías y reconocimiento, no existe esa rotundidad parlamentaria.

"Ministro que conspira para destruir la sanidad"

Guardiola alude aquí a una conversación mantenida entre Jorge Fernández Díaz y el ex director de la Oficina Antifraude catalana, Daniel de Alfonso, pero pervierte el contexto: ambos conversaban sobre la investigación al presidente del Consorcio de Salud de Catalunya, Ramon Bagó, por irregularidades en la adjudicación de servicios; un sistema de corruptelas que pretendían destruir.

"Policía política que aporta falsas pruebas"

Las acusaciones sobre las investigaciones de la Udef omiten que hay diligencias judiciales abiertas contra el clan Pujol, con la confesión del ex president Jordi Pujol de evasión fiscal incluida.

"Persecución judicial por poner urnas"

A Artur Mas y los ex consellers condenados se les castigó por incumplir resoluciones del Tribunal Constitucional, no por poner urnas.

"Bloqueo de las inversiones en nuestras infraestructuras"

En el periodo entre 2008 y 2017, coincidiendo con el inicio de la crisis, Cataluña fue la segunda comunidad con más inversión presupuestada por parte del Estado, con 20.725,31 euros.

"Presiones de la Fiscalía a la Función Pública y empresarios"

Los empresarios y funcionarios que colaboran con las labores de preparación del referéndum están sometidos a investigación en la medida en que contribuyan a la realización de un acto ilícito.