Cataluña
Mariano Rajoy (PP). David Mudarra
¿Acabarán Puigdemont y Junqueras a hostias como los Beatles? Mofas con el apoyo de Yoko Ono al soberanismo catalán

Según se va acercando la fecha marcada por la Generalitat para la celebración del referéndum independentista de Cataluña, el 1-O, los diferentes actores políticos inmersos en el proceso se van preparando y afinando sus 'armas' (¿Acabarán Puigdemont y Junqueras a hostias como los Beatles? Mofas con el apoyo de Yoko Ono al soberanismo catalán).

Y el Gobierno de Mariano Rajoy tiene muy clara su estrategia: esta vez no habrá consulta, se impedirá sea como sea (Carles Puigdemont: "Si el Constitucional me inhabilita, no aceptaré esa decisión" ).

Por ello, Moncloa ha dado orden para que ministros, senadores y jueces estén localizables y a menos de dos horas en avión de Madrid, a partir de la segunda semana de agosto para poder reaccionar a tiempo ante cualquier movimiento de los secesionista.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha sido la persona que ha comunicado una orden.

"Pensamos que Junts pel Sí y la CUP quieren aprobar la ley de autodeterminación en un pleno sorpresa durante las vacaciones", dicen fuentes gubernamentales en relación a la legislación que están desarrollando desde la Generalitat y el Parlament las fuerzas secesionista y que pretende ser el marco que normativiza el referéndum del primero de octubre.

Precisamente, las "sorpresas" es justo lo que quiere evitar el Ejecutivo poniendo en alerta a todos para responder a cualquier avance en el desafío soberanista. "Los magistrados del Constitucional también han recibido la orden. Así, podremos dar una respuesta inmediata a cualquier medida que pretenda ser una base legal para el referéndum del 1-O", añaden desde Moncloa.

Sin embargo, y en previsión de lo que podría ocurrir, este lunes el actual presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, ya dejaba claro que la estrategia independentista pasará por desobedecer las posibles sentencias judiciales que desde el Ejecutivo central de se impulsen. Así, el president aseguraba que "si el Tribunal Constitucional me inhabilita, como puede hacer, no aceptaré esta decisión. Solo el Parlament me puede suspender".

En una entrevista a Le Figaro, Puigdemont ha avisado de que "una inmensa mayoría del pueblo catalán quiere votar. Suspendiéndome o expulsándome de mi despacho, Madrid no va a anular esta voluntad. No existe un poder suficientemente fuerte para cerrar el gran colegio electoral que será Catalunya el 1 de octubre".