Cataluña
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España. David Mudarra

Es evidente que no les va a dar respiro. Si alzar la voz, sin aspavientos, Mariano Rajoy está 'asfixiando' política y legalmente a los independentitas, cuyo plan de montar un referéndum ilegal en Cataluña el proximo 1 de octubre de 2017, pierde fuelle y agua por todos lados a medida que pasan las horas. Restan ya menos de 64 días para la fecha y cada vez les pinta peor a los que quieren romper España y a sus cómplices.

El propio Rajoy ha anunciado este viernes 28 de julio de 2017  que, tras escuchar y leer el dictamen del Consejo de Estado sobre la reforma del Reglamento del parlamento catalán que facilita la ruptura exprés, el Ejecutivo ha decidido registrar esta misma mañana un recurso ante el Tribunal Constitucional por entender que este cambio reglamentario "puede estar vulnerando el derecho de participación política de la minoría del Parlament".

El presidente del Gobierno ha argumentado que se había adoptado esa decisión porque se concluyó que "la sociedad catalana necesita que se les proteja de un proyecto radical y divisivo, que se intenta imponer a las bravas".

La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, ha comunicado antes la actuación a sus interlocutores del PSOE, el PSC y Ciudadanos. El mensaje principal de Rajoy en su última comparecencia del curso político tuvo como objetivo asegurar que se impedirá el referéndum ilegal del 1-O y que luego habrá que esperar para "recuperar la normalidad y la moderación".

El Gobierno trabaja ya con la idea de unas inminentes elecciones autonómicas en Cataluña.

Rajoy no esperó nada para dar su opinión de presidente sobre la gravedad de la situación y el desafío que se vive en Cataluña. Compareció finalmente, como hace antes de cada verano, en el solemne salón de tapices de La Moncloa casi a las 13.00 horas para hacer balance de la temporada y comenzó por anunciar sin demora el recurso ante el Tribunal Constitucional, para colocar algunos mensajes políticos.

"Al presentar este recurso, el Gobierno vela por la legalidad y defiende las instituciones autonómicas catalanas y a sus funcionarios, que no pueden ser utilizados en una actuación contraria a derecho", ha indicado Rajoy. El jefe del ejecutivo ha alabado acto seguido el comunicado de la gran patronal catalana, Fomento del Trabajo, que este mismo jueves catalogó las intenciones de la Generalitat como un "golpe de Estado".

Rajoy ensalzó esa postura de la patronal catalana como "noble, honorable y valiente en defensa de todos los catalanes, españoles y de la ley" y aprovechó para destacar que el conjunto de la sociedad catalana real es más plural de lo que aparenta y de lo que defiende el actual gobierno de la Generalitat.

El jefe del Gobierno español reafirmó de nuevo que "no habrá referéndum de autodeterminación porque es ilegal y va contra la arquitectura institucional de Cataluña".

Rajoy volvió a señalar así que "el Gobierno de España mantiene su determinación de defender la ley y el Estado de Derecho" pero también "su disposición a dialogar en beneficio de todos".

Y recordó que en esa actitud cabe hablar de todo pero no romper la Constitución, "porque no es patrimonio mío sino del conjunto de los españoles".

Cuando terminó su exposición inicial, de media hora de duración y en la que solo habló de Cataluña y de las mejoras económicas y políticas del país pero no mencionó siquiera la palabra corrupción, empezaron las preguntas de los periodistas. Rajoy permitió nueve en total y casi todas versaron sobre las incertidumbres que se ciernen sobre el asunto catalán.

El dirigente popular informó ahí de que se habían mantenido los habituales contactos sobre el recurso de inconstitucionalidad presentado por parte de la vicepresidenta con sus interlocutores en el PSOE, PSC y Ciudadanos y luego Soraya Sáenz de Santamaría aclaró que había podido hablar con Patxi López, Miquel Iceta, José Manuel Villegas e Inés Arrimadas.

Rajoy expresó en ese aspecto su convicción sobre que en las "decisiones importantes" habrá acuerdos totales con el PSOE, pese a los matices que ha anticipado sobre todo Pedro Sánchez, el nuevo secretario general, ante algunas actuaciones ya formuladas por el ejecutivo como la amenaza de paralizar el FLA si se observan desvíos de partidas económicas para montar el referéndum ilegal del 1-O.

Rajoy comentó que había podido hablar a primera hora de la mañana con el presidente catalán, Carles Puigdemont, pero precisó que solo para ponerse a su disposición y ofrecer toda la colaboración del Gobierno ante el accidente ferroviario en Barcelona.

La vicepresidenta también habló para lo mismo con el vicepresidente, Oriol Junqueras. Ambos aclararon que en esos contactos no había salido en ningún caso el asunto sobre la consulta.

Lo que no quiso decir abiertamente Rajoy fue que él y su Gobierno trabajan ya fundamentalmente con la hipótesis de que no habrá referéndum ilegal el 1-O y que todos los partidos se preparan para la convocatoria de unas elecciones autonómicas aún sin fecha en Cataluña.

El presidente español se quedó en recordar la obviedad de que esa competencia le corresponde solo y exclusivamente a Puigdemont aunque reiteró su opinión de que a él le gusta que "las cosas funcionen en una situación de normalidad".

Y a Rajoy no le parece desde luego normal que un presidente como Puigdemont anticipe que no piensa cumplir la ley ni obedecer los mandatos que exprese en su día el Tribunal Constitucional.

"Esa desobediencia y decir que se va a saltar la ley no puede ocurrir y es una muestra de radicalismo y una exageración".

Lo que sí insinuó Rajoy es que su Gobierno ya está trabajando en varios frentes sobre lo que puede pasar tras la consulta ilegal anunciada para el 1-O. Primero aportó que en sus contactos con Pedro Sánchez y otros líderes y en los de la vicepresidenta sí se ha hecho ya "una pequeña aproximación" sobre esos escenarios de futuro "aunque sin una decisión adoptada".

Luego añadió que tras el 1-O lo que se plantea y quiere es poner en marcha un panorama de "recuperación de la normalidad" y dejar de hablar todo el día de referéndum, consultas y leyes ilegales. Y agregó: "Mesura, moderación y sentido común, eso es lo que tiene que venir después del 1-O".

"Me siento satisfecho de lo que estamos logrando entre todos", ha sido la conclusión de Mariano Rajoy en su balance, en el que ha señalado la mejora constante de las previsiones económicas como "el hecho que mejor resume" este curso en tres ejes fundamentales: crecimiento, empleo y sector exterior.

Pero ha sido bastante explícito en su respuesta sobre si volverá a ser candidato:

"Yo me encuentro bien, con absoluta franqueza. Tenemos ideas, yo tengo ganas e ilusión y me planteo seguir trabajando".

"España es hoy una economía más competitiva y que crea empleo por encima de las previsiones", "las cifras muestran el logro de la sociedad española", "estamos en condición de afrontar problemas porque estamos en un país más fuerte", han sido algunas del optimista balance del presidente del Gobierno.

En el aspecto político, Rajoy ha hecho referencia a la frustrada moción de censura que presentó Unidos Podemos.

"El Gobierno la ha superado con absoluta tranquilidad", ha sido la única referencia sobre una iniciativa que, tal como ha expresado, demostró que "no hay una mayoría alternativa suficiente". Además, ha destacado cómo es posible "gobernar en circunstancias poco habituales", en alusión a la que el PP no cuenta con una mayoría absoluta.

Rajoy no ha mencionado ni a los dos principales partidos de la oposición, PSOE y Podemos, pero sí ha reprochado la actitud de quienes "pretenden encasquillarse en prejuicios sectarios o en una política de escaparate".

Sin embargo, sí ha citado a Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias, UPN, Foro Asturias y Partido Aragonés, cuyos diputados han facilitado la aprobación de los Presupuestos de 2017 y del techo de gasto.

El presidente del Ejecutivo ha hecho un balance de la política exterior pero ha hecho especial mención a la "profunda preocupación por la situación en Venezuela que ha alcanzado un punto crítico, con tres meses de protesta y más de un centenar de muertos".

Rajoy ha defendido una solución pacífica y democrática, que "debe pasar por el fin de la violencia, el respeto al derecho de manifestación, la legitimidad de la asamblea nacional, la independencia de la fiscalía, la liberación de presos políticos, la adopción de medidas humanitarias y la celebración de elecciones libres y transparentes que devuelvan la palabra al pueblo venezolano".

Una de las preguntas a las que se ha tenido que enfrentar Rajoy ha sido sobre la valoración de este año en el que la corrupción ha seguido salpicando al PP, tema al que no ha hecho referencia en su alusión inicial.

"Mi disposición a colaborar con la justicia será siempre total", ha sido su respuesta. Y tampoco ha contestado a la propuesta del PSOE sobre la eutanasia o a la de Podemos sobre una nueva normativa de garantías de derechos a LGTBI.

"No es un tema de actualidad del día de hoy y no voy a entrar en ello".

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha hecho balance del curso político y expone sus perspectivas ante el que se iniciará en septiembre, marcado por la situación en Cataluña, en una comparecencia ante los periodistas tras la última reunión del Consejo de Ministros antes de las vacaciones.