Cataluña
Maria Rovira, concejal de la CUP en el Ayuntamiento de Barcelona. CT

Ada Colau tiene que estar muy arrepentida de no haber puesto bolardos en La Rambla cuando se lo recomendaba el Ministerio del Interior. De lo que no está arrepentida y es evidente, es de los zarrapastrosos compañeros de viaje con los que gobierna y a los que debe el cargo, aunque este 8 de septiembre les haya enmendado la plana.

La alcaldesa de Barcelona ha reclamado "respeto y reconocimiento para los profesionales que se jugaron la vida para salvar vidas concretas en La Rambla durante el atentado terrible del 17 de agosto".

La alcaldesa ha subrayado que los profesionales de los cuerpos de seguridad y servicios públicos que actuaron en La Rambla tras el atentado del 17 de agosto fueron "excepcionales" porque "directamente se jugaron la vida", en respuesta a la CUP, que ha votado este viernes en el pleno en contra de otorgarles las Medalla de Oro al Mérito Cívico del Ayuntamiento de Barcelona.

Colau ha recordado especialmente a los miembros de la Guardia Urbana que intentaron reanimar a un niño de 3 años "pensando que un terrorista armado estaba por allí".

Ha lamentado que la CUP haya impedido la unanimidad del pleno para otorgar la máxima distinción de la ciudad a la Guardia Urbana, al Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB), el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de Barcelona (Bombers de Barcelona), los Mossos d'Escuadra y al Sistema de Emergencias Médicas (SEM).

La CUP no se suma nunca a la concesión de medallas y reconocimientos institucionales de este tipo pero hoy, además, ha votado en contra para manifestar su rechazo a "la función represiva" de los cuerpos de seguridad.

La concejala 'cupera' Maria Rovira ha lamentado que se eleve "a la categoría de héroes" a los mossos que abatieron a los terroristas, acción que, para la CUP, fue "una ejecución extrajudicial".

Además de otorgar estas medallas como reconocimiento de la corporación municipal y de la ciudad de Barcelona a los miembros de los cuerpos de seguridad y de emergencias que tuvieron una actuación "destacada y ejemplar" en los momentos inmediatamente posteriores al atentado, el pleno ha reconocido a los servicios municipales, los vecinos, los comerciantes y a la ciudadanía en general su actuación de colaboración y civismo hacia las víctimas y sus familiares.

En su discurso, la alcaldesa ha insistido en el agradecimiento de la ciudad a las personas "que dieron lo mejor de sí mismas" y también a los cuerpos y servicios que no recibirán la medalla porque no actuaron en un primer momento en La Rambla y ha citado a la Guardia Civil, la Policía Nacional, Emergencias de la Generalitat y Cruz Roja.

Tanto la alcaldesa como los portavoces de todos los grupos municipales han empezado sus intervenciones con un recuerdo a las víctimas del atentado y sus familias, y han agradecido especialmente la reacción de los ciudadanos anónimos.

El exalcalde y presidente del grupo Demòcrata, Xavier Trias, ha asegurado que "la idea de Barcelona continúa y no se rendirá nunca, por mucho que sea atacada, gracias a la fuerza de su gente y porque se sabe protegida" por los cuerpos que hoy han sido premiados.

"Barcelona saca su fuerza de los ejemplos de generosidad y solidaridad de los profesionales que actuaron después del atentado", ha afirmado la presidenta del grupo de Ciudadanos (Cs), Carina Mejías.

El presidente del grupo de ERC, Alfred Bosch, ha destacado el papel de los Mossos y ha agradecido la labor realizada por el conseller de Interior, Joaquim Forn, "una persona formada en el Ayuntamiento de Barcelona" y también la labor de la Guardia Urbana, para la que ha reclamado "los recursos que merece".

El presidente del grupo Popular, Alberto Fernández, ha lamentado que no se pueda otorgar "una medalla a titulo anónimo para reconocer a las personas que con una reacción espontánea salvaron vidas y dieron un alivio al dolor" y ha señalado que se debe reconocer también actuaciones preventivas de la Policía Nacional y la Guardia Civil.