Cataluña
Mosso d'esquadra. CT
Encuesta¿Se atreverá el Gobierno de España a aplicar la ley con todas las consecuencias a Puigdemont y los golpistas catalanes?

Los Mossos han dejado de ser un cuerpo fiable. Los Mossos son una fuerza del Estado con competencias en Cataluña. Ayer se pusieron de perfil, su actuación fue displicente y a veces abiertamente burlona.

Una traición que estaba cantada. El Gobierno de Rajoy, repleto de abogados del Estado y altos funcionarios, quisó creer hasta el final que se medía con personas homologables a ellos, respetuosas a la postre de la legalidad. No era así. El filibusterismo de Mossos y Governlos ha desbordado.

Es insólito que a estas horas el Estado no se haya puesto todavía al frente de los Mossos destituyendo sus mandos. Siete jueces investigan ya la lamentable inhibición de la policía catalana.

En las calles españolas resuena una pregunta: ¿Qué más tiene que ocurrir en Cataluña para que se aplique el artículo 155 de la Constitución, diseñado exactamente para situaciones como esta?

La cuestionable actuación de los Mossos durante el referéndum ilegal del 1-O ha llevado a un agente de las fuerzas de seguridad autonómicas a presentar su dimisión, según asegura, por «vergüenza».

En la jornada de este 1 de octubre de 2017, este agente de los Mossos d'Esquadra anunció que dejaría el cuerpo después de que se hubiese convertido en un mero instrumento de la política secesionista impuesta por Puigdemont y Junqueras.

Los Mossos dejaron de lado su obligación de intervenir por orden judicial y detener la consulta ilegal programada para el domingo.

Se mantuvieron al margen y dejaron que fuese la Policía y la Guardia Civil la que entrara en los colegios.

Además, el mosso en cuestión avisa de que lo que ocurrió el 1-O es solo el principio de lo que queda por venir.

La Guardia Civil mete en vereda en varias ocasiones a Mossos que apoyan el referéndum ilegal