Cataluña
Puigdemont, junto a su abogado EFE / Carlos Rey Estévez

Mucha independencia y mucha faramalla, pero a la hora de la verdad las descabelladas aventuras del prófugo 'Puchi' la acaban pagando a escote los ciudadanos o, en este caso concreto, su partido, el PDeCAT.

Y su exilio en Bruselas, que es de chichinabo puesto que hace vida de turista VIP, le ha hecho un roto a su formación y ya se están buscando mecanismos para cortarle las alas y el grifo al expresidente catalán.

Tal y como cuenta este 1 de diciembre de 2017 El Confidencial Digital lo que está sentando mal en el partido de Puigdemont son los gastos extraordinarios que está generando el también candidato a las elecciones catalanas del próximo 21 de diciembre de 2017.

Porque hasta cierto punto, lo del coste de los abogados se asume como un gasto necesario, letrados que cuestan 1.000 euros la hora y que ya han supuesto un desembolso de 500.000 euros, céntimo arriba, céntimo abajo.

Sin embargo, por lo que no pasan los 'Pdecatos' es por la vida ociosa que lleva Puigdemont en Bélgica y que en modo alguno se corresponden con la de un triste exiliado:

Puigdemont no se corta a la hora de salir a comer y a cenar tanto en Bruselas como en las ciudades aledañas. El ex president está visitando los restaurantes más elitistas de la capital belga, cuyos menús por persona se sitúan en torno a los 70 euros, para tener en ellos "reuniones de trabajo". Esta consideración le permite "pasar la factura" al PDeCAT.

Por lo pronto, 'Puchi' se ha dejado ver por estos establecimientos:

Zappaz. Situado en la ciudad de Lovaina, a 50 minutos de Bruselas, este restaurante se caracteriza por su diseño modernista y por ofrecer a sus clientes menús de varios platos con productos típicos de Bélgica y otros países europeos.

Comptor des Galeries. Situado en pleno corazón de Bruselas, es un restaurante minimalista que ofrece una amplia carta a sus comensales. Uno de sus productos estrella son las croquetas a 17 euros la ración. También destacan los escalopes bretones a 31 euros.

Le Rebassier. También situado en la zona noble de la capital belga, es un restaurante que apuesta por la comida vanguardista. Dispone de un menú de degustación a 69 euros por persona pero también se puede comer o cenar a la carta. Destacan sus vieiras, el bogavante y carne roja como la ternera a la parrilla.

El malestar con el derroche de Puigdemont llegó a su máxima expresión al conocerse su su asistencia a la ópera de Gante, para ver 'El Duque de Alba',  una obra que trata de la ocupación española de Flandes en el siglo XVI y narra "la lucha de los flamencos por la autonomía frente al noble español", ha alterado los ánimos en los ex convergentes: "Ha dado imagen de estar viviendo rodeado de lujos, y eso no gusta".