Ciencia
Carta e interior de Casa Eladio, en Avila. PD
Son los que consideran normal el ondear banderas preconstitucionales y aconstitucionales como la republicana o la de la hoz y el martillo

"Huevos rotos fusilados", "chuletón nacional" o "chuletillas del valle" son sólo algunas de las opciones que presenta el menú de 'Casa Eladio', un bar de Ávila, que se une a la ya larga lista de 'bares fachas de España', que un nutrido grupo de gilipollas exige en las redes sociales que se cierren, alegando que infringen la Ley de Memoria Histórica.

El pasado 26 de diciembre de 2017 se cumplieron 9 años de la publicación de la Ley de Memoria Histórica que establece que los "escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación personal o colectiva del levantamiento militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura deberán ser retiradas de los edificios y espacios públicos".

Apoyándose en ese parrafo, un nutrido grupo de nostálgicos de la cheka republicana exigen a las autoridades que tomen medidas inmediatas contra distintos locales de hostelería que, en su opinión, se han convertido en 'templos de adulación del franquismo'. 

Resulta un sarcasmo, bastate paradójico porque encima lo hacen a cara descubierta, que clamen contra estos locales gentes que levantan el puño al estilo Stalin, aplauden que la ciudad de Madrid haya dedicado calle a Santiago Carrillo, en cuya memoria están los 5.000 fusilados de Paracuellos. Los que evocan arrobados a Dolores Ibarruri 'Pasionaria', la que decía aquello de que 'más vale ejecutar a 100 inocentes, a que escape un solo fascista vivo'.

Son los que consideran normal el ondear banderas preconstitucionales y aconstitucionales como la republicana o la de la hoz y el martillo, a cuya sombra ejecutaron decenas de millones de personas en la URSS y satélites. Los mismos que se paran extasiados ante el monumento a las Brigadas Internacionales, levantado en la Ciudad Universitaria de Madrid.

Repasamos aqui algunos de los establecimientos a los que apuntan con más saña los rojos de twitter y facebook:

'Casa Eladio'

En la carta de Casa Eladio, en Ávila, podemos encontrar: "bacalao grande y libre", "patatas revolconas amargadas 36", "chuletillas del Valle", "huevos rotos fusilados", "chuletón nacional" o "chorizos rojos". Estas son sólo algunas de las tapas y platos que sirven dentro de un bar en cuya fachada luce una bandera española y un cartel con los colores de la misma y el texto: "Zona Nacional". Ha sido denunciado por Izquierda Unida Ávila exigiendo "contundencia legal" por el "reiterado incumplimiento" de la Ley de Memoria Histórica aprobada durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

‘El Cangrejo'

"Arriba España, dígame". De esta forma responden al otro lado del teléfono los responsables de El Cangrejo, de La Solana (Ciudad Real) para reservar los menús dedicados a Francisco Franco y a José Antonio Primo de Rivera.

‘Casa Pepe'

Localizado en Almuradiel, en la frontera entre Ciudad Real y Jaén, en el inicio de Despeñaperros, se ubica Casa Pepe, local que luce con orgullo su condición de bar/restaurante/tienda del viejo régimen. Dentro se puede encontrar desde un pedestal en honor de José Antonio Primo de Rivera, hasta botellas de vino con el rostro del Caudillo en la etiqueta, jamones con la bandera preconstitucional, boinas de la legión, llaveros y demás parafernalia franquista.

‘Casa Olga'

Es una de las marisquerías más conocidas de Galicia. Ubicado en La Guardia, este restaurante, regentado por una mujer de 84 años llamada Olga, ofrece a sus clientes mariscos y pescados de la zona, como langosta con salsa vinagreta, el plato estrella. Mientras los comensales degustan esa especialidad, la dueña del local -si ellos quieren y lo piden- les entona el ‘Cara al Sol'. Fundado en 1992, tiene un altar dedicado a Francisco Franco y al Partido Popular, así como fotografías en las que aparecen destacados ex dirigentes y miembros de la formación.

‘El Mirador de Pelayos'

Está en Pelayos de la Presa (Madrid) y es una especie de mausoleo franquista donde cuelgan hasta siete imágenes de Francisco Franco en la pared principal del establecimiento. Retratos acompañados de bustos del dictador, cuadros religiosos y numerosas banderas preconstitucionales.