Ciencia
Federico Jiménez Losantos (EsRadio). PD

Mucho se ha escrito y aún queda por escribir sobre la última Diada con el desafío independentista en su máximo apogeo y el referéndum ilegal del 1-O a la vuelta de la esquina.

Federico Jiménez Losantos, en una columna publicada en El Mundo y con el título Pablotov-Junquertrop, subraya que lo más importante de la última Diada es la consagración de la ETA como motor del cambio de régimen en Cataluña y toda España:

  • La presidencia de la UE de Estonia ha creado un día de homenaje a las víctimas del nazismo y el comunismo, en la fecha que hermana su acción genocida: la del pacto Hitler-Stalin o Molotov-Ribentropp, los dos ministros de Exteriores de las dos peores dictaduras genocidas de Europa.
  • Sólo un grupo político de justificadores de la barbarie, el comunista, se ha opuesto al hermanamiento de esos millones de víctimas, muchas de ellas a manos y botas de nazis y soviéticos en las tierras de sangre (Snyder) de Polonia o los países bálticos. Testimonios como el de Margarete Buber-Neumann, víctima sucesiva de la Gestapo y la NKVD, muestran la esencial semejanza de los asesinos de pardo y de rojo.
  • ¿Sabe la nuca el color de la bala? Pero los comunistas pretenden -en España lo han conseguido- que no se juzgue por igual los crímenes del comunismo y los del nazismo. Cuantitativamente es verdad: Hitler mató unos 20 millones y el comunismo lleva más de 100 y subiendo.
  • Cualitativamente es peor: ningún partido de extrema derecha en Europa pretende matar como los nazis. Los comunistas de Europa siguen teniendo como modelo a Lenin (que es Stalin), Mao, el Che, los Castro y Maduro, déspotas con bandera roja y licencia para matar. A la que ellos aspiran.
  • Entre los más enfurecidos por equiparar a las víctimas del nazismo y el comunismo están los comunistas bolivariano-iraníes de Podemos y su rebaba garzonita, aquella IU creada por Gerardo Iglesias al modo del PCI para democratizar el PCE de la Transición y que terminó vendida al oro de Caracas por dos escaños, el de la entonces novia de Pablenín («No voy a entrar en Podemos.
  • Punto», dijo Tania Sánchez, y era verdad: estaba dentro) y el «pitufo gruñón», como llamaba Iglesias a Alberto Garzón antes de adquirir sus servicios. De aquel PCE que condenó la invasión de Praga hemos pasado a esta pablocheka que defiende la narcodictadura de Maduro y pacta con la CUP, ERC y los pedecatos del 3% la destrucción de España. No cabe mayor degradación.
  • La Derecha nunca ha vuelto al franquismo, pero la Izquierda ha vuelto a los años 30, a la defensa de Stalin y el Gulag. El pacto Podemos-ERC o Pablotov-Junquertropp en la dacha de Roures es el huevo para incubar dos serpientes totalitarias, la de Cataluña y la del resto de España. Los dos tiranos están preparados. La resistencia está por organizar.

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