Ciencia
Froilán Marichalar Borbón. PF

Los adolescentes manejan una media de 15 euros a la semana. Ése es el 'salario neto' de libre disposición que se supone sirve para que aprendan a administrarse pero que requiere un control y una supervisión para que lo inviertan bien.

Hace unos días, el Servicio Gallego de Salud advertía de que a más dinero hay más riesgo de que los chavales tengan más vicios, y se refería por ejemplo al consumo de alcohol o tabaco.

El estudio decía que el 16 por ciento de los que fuman cobran una paga mayor que los que nunca han encendido un cigarrillo. Lo mismo ocurre con el diez por ciento de los que ya beben. Para evitarlo recomiendan que la paga no supere los diez euros semanales aunque siempre habrá quien pida un aumento.

Froilán Marichalar Borbón se hizo mayor de edad el 17 de julio de 2016 pero aún es adolescente, sin embrago, su tren de vida es espectacular, como hemos visto este verano. La Organización Mundial de la Salud considera la adolescencia como el período comprendido entre los 10 y los 19 años, aunque algunos psicólogos afirman que abarca hasta los 21 años, e incluso algunos autores han extendido en estudios recientes la adolescencia a los 25 años.

Pero no creemos que la paga de Froilán, a sus 19 años, sea la que recomienda la Xunta de Alberto Núñez Feijóo para los jóvenes gallegos en el estudio que ha pagado su Servicio de Salud.

El nivel de vida del hijo de la infanta Elena y Jaime de Marichalar no emparenta precisamente con los tiempos de austeridad que su tío Felipe o su abuelo Juan Carlos prometían para la Familia borbónica, sobre todo en tiempos de crisis.

Su padre trabaja como consejero de Louis Vuitton en España y aunque su sueldo no es público, fuentes consultadas sitúan el sueldo anual del ex duque de Lugo por debajo de los 250.000 euros brutos al año.

Es muy posible sin embargo que cuente con otros ingresos. Su madre, la infanta Elena, vive mucho más 'apurada', con el sueldo de la Fundación Mapfre, para la que trabaja, posiblemente por debajo de la mitad de salario que su ex marido.

Otra cosa es que sus padres sean los reyes eméritos y su hermano sea el jefe del Estado, aunque oficialmente no recibe asignación. Los Presupuestos Generales del Estado de 2017 para los gastos de la Casa del Rey alcanzan los 7,82 millones de euros. Con esta 'paga', Felipe VI debe hacer frente a retribuciones, cuotas y prestaciones sociales del personal a cargo de la Casa; abonar los gastos de funcionamiento (tipo material de oficina o suministros), afrontar determinados gastos de protocolo o representación viajes, etc.

Suponemos que también aquel velero que costaba 32.000 euros a la semana y que alquiló con su mujer y sus hijas para veranear en privado. También de esta partida el Rey distribuye libremente la 'paga' a los distintos miembros de la Familia Real. En 2016 fue de 662.316 euros.

La asignación a cada miembro de la familia, a abonar en 12 mensualidades, quedó de la siguiente manera: el Rey cobró 236.544 euros brutos, doña Letizia 130.092 euros, el Rey Juan Carlos 189.228 euros, y la Reina Sofía 106.452 euros. Ni un duro, que sepamos, para la madre de Froilán.

El salario medio en España es de 1.636 euros mensuales, según el V Monitor Anual Adecco sobre Salarios, elaborado por la empresa de recursos humanos. Pero esa cantidad el hijo de Jaime de Marichalar se la gasta solo en la universidad: dicen que su abuela doña Sofía pagará parte o la totalidad de sus cursos en el CIS The College for International Studies, en Madrid la Milla de Oro madrileña.

El coste anual sería de alrededor de 20.000 euros. Al parecer, la emérita también corre con los estudios de sus nietos Urdangarín en Ginebra y que, según se ha publicado, sale por más de 100.000 euros anuales. Repetimos la asignación de la Reina Sofía: 106.452 euros.

Por supuesto, se entiende que un joven de 19 años que comienza sus estudios universitarios no tiene que hacer frente con su paga a la mayoría de sus gastos. Estudios, manutención, ropa (de marca), transporte, etc corren a cuenta de sus mayores. Pero, ¿de cuánto dispone Froilán Marichalar Borbón para el ocio, los toros, los conciertos, las juergas, los viajes, los caprichos o las copas?

El sueldo, paga o asignación de Froilán no se conoce pero el cuarto en la línea de sucesión al trono de España ha dejado rastro de su actividad y no es un chico que salga barato, más allá de su forma de vestir, de que estudie en una universidad privada o de que viva en pleno barrio de Salamanca en Madrid.

Solo su ocio cuesta una fortuna. La mejor manera de entender la economía que el nieto mayor de don Juan Carlos dedica a su tiempo libre y disfrute personal es repasar su verano.

En una de sus última salidas conocidas, el sobrino de Felipe VI fue visto en Ramses, uno de los restaurantes y coctelerías de moda situado en la madrieña Puerta de Alcalá. Froilán llegó a la terraza pasada la medianoche con los amigos que le esperaban en la terraza del local (entre los que estaba su novia, cuya familia es multimillonaria).

Allí el hijo de doña Elena consumió junto con sus cuatro acompañantes una cachimba cuyo precio alcanza los 40 euros, además de unas copas que varían desde los 12 hasta los 18 euros (dependiendo del tipo de alcohol).

Por cierto que no es la primera vez que gasta semejante cantidad, si es que paga: Froilán fue visto abrazando a un miembro del personal de seguridad apostado en la puerta del restaurante, lo cual señala al hijo de doña Elena como un habitual del establecimiento.

Este verano ha visitado, hasta donde se sabe, lugares muy caros de la geografía española más chic; y no ha ido de albergues. En Mallorca estuvo junto al Rey, disfrutando de paseos en yate y cursos de vela con su familia y de salidas nocturnas y no tan nocturnas en locales inaccesibles para economías austeras, codeándose con personajes del nivel de Paris Hilton.

Antes había pasado por Ibiza con su novia, donde tampoco escatimó en gastos: motos de agua y nivel de gastos de primera. Eso solo fue el principio. También se le ha visto en Starlite, en Marbella, en Pamplona durante los Sanfermines, en Sotogrande, cuando el torneo de Polo, o en San Sebastián, de ruta gourmet con su abuelo, su hermana y su madre, toros incluidos.

Está claro que a muchos de estos lugares va invitado, a todo pagado pero, aun así, hay que afrontar gastos, desplazamientos, dinero de bolsillo... El coste real estimado para una persona con semejante tren de vida es difícil de calcular.

Un conocido relaciones públicas de Madrid calcula que, de abonar reservados, entradas, copas, cachimbas y otros caprichos, visitando los lugares a los que suele acudir el hijo de Jaime de Marichalar, su presupuesto no puede bajar de 200 o 300 euros la noche. Pero, dependiendo de en qué transporte se mueve, si va invitado o no a los sitios, si invita a la novia o a sus amigos, o si es él que que va de gorra, la cifra "es imposible de determinar", nos dice.

"Lo que está claro es que su mundo es un mundo de gente vip, que no escatiman a la hora de invertir en el ocio cuando y como les apetece".

Otro importante empresario de la noche en Mallorca coincide con la apreciación anterior:

"No solo es dinero; hay gente que no entra en determinados locales pero ser el nieto de don Juan Carlos ayuda".

"Pero yo creo que pagar sí paga; otra cosa es que se le invite a una segunda o tercera consumición".

La posibilidad de que Froilán se subvencione sus gastos no es del todo descartable. Ya cuando era menor de edad hubo polémica porque se dijo que trabajaba para Pedro Trapote, el empresaro dueño de locales importantes de la noche madrileña, como la Joy o el antiguo Pachá, que habría empleado al hijo de doña Elena como Relaciones Públicas.

También se ha dicho que Froilán podría comerciar con determinados medios gráficos para, a través de terceros, dejarse fotografiar o grabar en situaciones por las que se paga dinero. Pero no es probable que eso sea así.

Su familia y los amigos que le conocen aseguran que es un chaval de buen corazón, buena persona. Su presencia en actos solidarios, su valentía para mantener y defender sus principios, como su afición taurina son prueba de ello.

Una vez su abuela, en un acto, comentó que era "un poco trasto, pero un chico con un gran corazón". Pero gastar y pasarlo bien no está reñido con ser buena gente.