Ciencia
Etanol y el metanol. EP

Científicos de la Universidad de Chalmers han resuelto un rompecabezas en astroquímica: cómo medir campos magnéticos en el espacio utilizando metanol, la forma más simple de alcohol.

Sus resultados, publicados en la revista Nature Astronomy, brindan a los astrónomos una nueva forma de investigar cómo nacen las estrellas masivas.

Durante el último medio siglo, se han descubierto muchas moléculas en el espacio. Utilizando radiotelescopios, los astrónomos han podido, con la ayuda de estas moléculas, investigar lo que sucede en las oscuras y densas nubes donde nacen nuevas estrellas y planetas.

Los científicos pueden medir la temperatura, la presión y el movimiento del gas estudiando la firma de las moléculas en las señales que detectan. Pero hay otro jugador importante involucrado en la formación masiva de estrellas que es más difícil de medir: los campos magnéticos.

Boy Lankhaar, de la Chalmers University of Technology, quien dirigió el proyecto, dice: "Cuando nacen las estrellas más grandes y pesadas, sabemos que los campos magnéticos juegan un papel importante.

Pero cómo los campos magnéticos afectan el proceso es un tema de debate entre los investigadores Así que necesitamos formas de medir los campos magnéticos, y eso es un verdadero desafío. Ahora, gracias a nuestros nuevos cálculos, finalmente sabemos cómo hacerlo con metanol".

El uso de mediciones de metanol (CH3OH) en el espacio para investigar los campos magnéticos se sugirió hace muchas décadas. En el denso gas que rodea a muchas estrellas recién nacidas, las moléculas de metanol brillan intensamente como láseres de microondas naturales o máseres.

Las señales que podemos medir de los masers de metanol son fuertes y emitidas a frecuencias muy específicas.

"Las señales máser también provienen de las regiones donde los campos magnéticos tienen más que decirnos sobre cómo se forman las estrellas. Con nuestra nueva comprensión de cómo el metanol se ve afectado por los campos magnéticos, finalmente podemos comenzar a interpretar lo que vemos", dice el miembro del equipo Wouter Vlemmings.

Los primeros intentos de medir las propiedades magnéticas del metanol en condiciones de laboratorio han encontrado problemas. En cambio, los científicos decidieron construir un modelo teórico, asegurándose de que fuera consistente tanto con la teoría anterior como con las mediciones de laboratorio.

"Desarrollamos un modelo de cómo se comporta el metanol en los campos magnéticos, partiendo de los principios de la mecánica cuántica. Pronto, encontramos una buena concordancia entre los cálculos teóricos y los datos experimentales que estaban disponibles. Eso nos dio la confianza para extrapolar a las condiciones que esperamos en el espacio", explica Boy Lankhaar.

Aún así, la tarea resultó ser sorprendentemente desafiante. Los químicos teóricos Ad van der Avoird y Gerrit Groenenboom, ambos en la Universidad de Radboud en los Países Bajos, necesitaban hacer nuevos cálculos y corregir los trabajos previos.

"Dado que el metanol es una molécula relativamente simple, al principio pensamos que el proyecto sería fácil. En cambio, resultó ser muy complicado porque tuvimos que calcular las propiedades del metanol con gran detalle", dice Ad van der Avoird.