Ciencia
Lucía Cuervo Valor.

Lucía Cuervo Valor acaba de alcanzar una proeza al alcance de muy pocos estudiantes a nivel mundial: un 45 sobre 45, o dicho de otro modo, un 14,0 absoluto en Selectividad en el Bachillerato Internacional.

La perfección absoluta en uno de los exámenes más duros y exigentes del mundo. Un logro increíble para esta brillante estudiante del centro educativo privado Colegio Nuestra Señora del Recuerdo en el barrio madrileño de Chamartín. Un sueño cumplido con 17 años pero con final agridulce: "En España no se nos reconoce, somos un número".

Lucía decidió hacer el Bachillerato Internacional (BI) porque "la forma de estudiar se aleja mucho del estudio de memoria", cuenta su madre, Cristina Valor, a Periodista Digital.

"Les enseñan a pensar, es una formación, no una información. Ella suele decir que es como que te tiren a una piscina sin saber nadar. Ellos tienen que aprender a solucionar problemas que no están preestablecidos".

De los 9.000 euros al año que tuvo que desembolsar para pagar el BI de Lucía, Cristina está convencida de que cada euro está más que amortizado.

"Fue un gran sacrificio para nosotros pero lo vale porque aprenden a cuestionarlo todo, incluso a sí mismos. Eso les otorga madurez. Es un nivel muy exigente, más cercano al universitario".

"Por poner un caso, literatura. Mi hija no ha estudiado en la forma tradicional a la Generación del '27 sino que ha leído sus libros, ha discutido esas obras haciendo lecturas creativas y debates orales. Esto es mucho más útil que repetir el nombre de autores de memoria. Además, les dan herramientas de oratoria para expresarse con más soltura y naturalidad".

Lucía no tiene dudas de haber tomado la decisión correcta: "Yo recomiendo este Bachillerato porque sales con una formación muy rica pero es muy duro, emocionalmente muy duro".

Hay que tener en cuenta que en comparación con un 14 de la Selectividad nacional el 60 por ciento lo pone el colegio. Lucía no tiene esa posibilidad.

"Ellos durante dos años van 'construyendo' su nota; si yo el día del examen tengo fiebre y me va mal, tengo que quedarme con esa nota y ya está"

En un Bachillerato normal, el 60 por ciento de la nota lo pone un profesor que conoce muy bien a los alumnos, que empatiza con ellos y sabe el esfuerzo que ha hecho. Y eso influye mucho.

En el caso de Lucía, estos jóvenes entregan un examen sellado y sin nombre que se envía a Cardiff y que de ahí se reparte por todo el mundo. Y que será corregido en países como Argentina o Colombia por personas que no les conocen.

Es un examen estándar para el mundo entero, muy exigente en el que los alumnos pueden llegar a estar hasta seis horas al día examinándose durante tres semanas.

Otro ejemplo de la complejidad de este Bachillerato es, por ejemplo, la existencia de una asignatura llamada 'Creatividad, Acción y Servicio' en la que los estudiantes aprenden a dar servicio a los demás.

Lucía ha estado atendiendo a enfermos mentales durante un año, dando clases de guitarra a niños pequeños y hasta enseñándoles a esquiar. Todos los proyectos fueron de iniciativa propia y en equipo. "No puntúa pero si no la pasas, no tienes diploma", dice.

INDIFERENCIA EN ESPAÑA

¿Las universidades se rifan a estos estudiantes? No las españolas al menos, que han mostrado total indiferencia ante el logro de Lucía Cuervo.

"Yo he ido a entregar un 14,0 a una Universidad Pública española—cuenta su madre— y he preguntado si había beca y me han dicho que no la tiene porque la normativa de la Comunidad de Madrid desfavorece a estos chicos. Mi hija con un 14,0 de Selectividad no tiene derecho a participar en el Premio Extraordinario de Bachillerato. Y en el apartado becas, podría presentarse a una Beca de Excelencia pero la convocatoria no se abre hasta el año que viene. Lucía ha tenido solo cinco horas para presentar toda la documentación en la Universidad porque las notas se las dieron el 6 de julio de 2018".

Menospreciada en España, Lucía se irá a estudiar a una Universidad inglesa.El Imperial College de Londres ha venido a buscarla y le ha puesto en bandeja todo tipo de facilidades para que estudie Física allí.

"Si hubiera tenido la posibilidad de estudiar en España me quedaba, pero lo que me ofrecen de fuera es mucho más llamativo", admite con resignación Lucía.

Ninguna autoridad de Educación española se ha dignado en llamarla para felicitarla.

"Este 45 sobre 45 es la nota más alta que se puede sacar en el mundo entero. Apenas 200 estudiantes en 109 países en el mundo se han sacado una nota así y aquí en España no se les reconoce. Ella en España es un número, una estadística más", lamenta su madre.