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Hace pocos días entró en vigor el complemento salarial de 430 para jóvenes con contratos de formación y aprendizaje. Se trata de una ayuda destinada a beneficiarios del Sistema Nacional de Garantía Juvenil, el programa estatal que mejores resultados está cosechando en relación a empleabilidad juvenil.

Ahora bien, para disfrutar de dicho complemento el usuario debe presentar una solicitud en las oficinas del SEPE durante los 15 días hábiles posteriores al inicio de su contrato. Asimismo, existe una serie de requisitos que el futuro trabajador debe cumplir: que su nivel formativo no sobrepase la Educación Secundaria Obligatoria, tener entre 16 y 29 años de edad, estar empadronado en una localidad española, firmar una relación laboral de 12 meses de duración mínima y no haber trabajado ni cursado estudios durante el día previo al registro de la solicitud.

De esta manera, con el complemento salarial, el gobierno pone en marcha una iniciativa cofinanciada con fondos europeos, respaldada por 500 millones de euros y dirigida a los más de 800.000 chicas y chicos inscritos en Garantía Juvenil. El objetivo es doble: por un lado, que los jóvenes beneficiarios superen los 1.000 euros de salario mensual; por otro, luchar contra la temporalidad, aseguran contratos de un año o más tiempo.

Con todo, el complemento salarial es una de las muchas estrategias diseñadas por Garantía Juvenil para mejorar el acceso de los jóvenes al mundo laboral: hasta la fecha, el programa público ha conseguido puestos de trabajo para más de 200.000 usuarios. Estos excelentes resultados se deben, en buena medida, a la gestión de las cámaras de comercio regionales. Es el caso de la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Sevilla, que a principios del mes de agosto resolvió la contratación de 23 jóvenes gracias a ayudas a la contratación destinadas a empresas de la provincia.

Más allá de estas iniciativas regionales, el Sistema Nacional de Garantía Juvenil cuenta con acciones generales muy eficaces, como las que engloba el Programa Integral de Cualificación y Empleo (PICE). En este sentido, damos con dos planes complementarios: el de Plan de Capacitación y el de Movilidad. Así, el primero está estructurado en un itinerario educativo (orientación, formación general y formación específica), mientras el segundo alberga una amplia oferta de experiencias laborales en empresas de la Unión Europea.

En conclusión, el Sistema Nacional de Garantía Juvenil impulsa la relación entre candidatos jóvenes y empresas a través del PICE, adaptando el currículum de los inscritos al Programa a las actuales exigencias del mundo laboral y logrando el compromiso de las empresas participantes, que pueden beneficiarse de ayudas económicas a la contratación. Por si fuera poco, el Sistema Nacional de Garantía Juvenil apoya a aquellos menores de 30 años que apuestan por el autoempleo. Lo hace gracias a la concesión de subvenciones e incentivos al emprendimiento, a través de la organización de talleres formativos o eventos informativos.