Ciencia
Permafrost en el Círculo Polar Artico. DS

El deshielo del permafrost está resultando en mayores concentraciones de materia orgánica disuelta en los lagos cercanos al Círculo Polar Artico, oscureciéndolos hasta amenazar estos hábitats.

A medida que el hielo se derrite, el carbono orgánico que se encuentra en el permafrost se libera una vez más después de años de confinamiento en el suelo. Está llegando a los lagos y estanques árticos y subárticos y modificando su composición.

El retrato presentado por un equipo internacional de investigadores que incluye a la profesora Isabelle Laurion de INRS muestra la influencia que tiene el descongelamiento del permafrost en la biogeoquímica de aguas superficiales.

Publicado en Limnology and Oceanography Letters, los resultados demuestran que el carbono orgánico del permafrost se abre paso en las aguas de estas regiones. Este tipo de carbono es particularmente bueno para absorber la luz solar.

Como resultado, estos cuerpos de agua se vuelven cada vez más oscuros y estratificados, lo que afecta una serie de procesos biológicos en estos ecosistemas.

Los suelos de tundra congelados son uno de los mayores depósitos de carbono orgánico del planeta. Con el calentamiento del clima, el descongelamiento del permafrost se ha acelerado, lo que aumenta el riesgo de que una gran parte de este carbono se libere a la atmósfera como gases de efecto invernadero. Sin embargo, hasta ahora se han realizado pocos estudios sobre los efectos del deshielo del permafrost en estanques árticos y subárticos.

Utilizando mediciones químicas, biológicas, ópticas e isotópicas, investigadores de Canadá, Dinamarca, Finlandia y Suecia han analizado cientos de muestras de 14 regiones circumpolares que abarcan desde Alaska hasta Rusia (desde la zona subártica hasta el Artico superior). Las muestras se tomaron entre 2002 y 2016 de 253 estanques distribuidos en función de su exposición al deshielo de permafrost.

A pesar de las variaciones en las propiedades limnológicas de los sistemas árticos estudiados, los investigadores observaron claramente que el deshielo del permafrost está resultando en mayores concentraciones de materia orgánica en el suelo de la cuenca.

"El carbono orgánico derivado de la tierra está teniendo una influencia creciente en las lagunas árticas y subárticas, que se transfiere a la red alimentaria", según los autores del estudio.

"El oscurecimiento de estos sistemas conduce al agotamiento de oxígeno y agua más fría en el fondo de los estanques, lo que puede tener un gran impacto en la actividad microbiana responsable de la producción y el consumo de gases de efecto invernadero, particularmente la producción de metano, un poderoso gas de efecto invernadero".