Ciencia
Microbios

Científicos están buscando reescribir los libros de texto sobre ecología microbiana, abogando por un nuevo enfoque para estudiar la forma de vida más abundante en la Tierra.

A su juicio, cuando se trata de especies de microbios, el nicho --posición relacional de una especie en un ecosistema-- es mucho más importante que los nombres que reciben, según exponen en un artículo publicado en 'Nature Ecology and Evolution'.

"La ecología tradicional nos dice que las especies obtienen energía de una manera dentro de un ecosistema: las especies de plantas convierten la luz en energía química mediante la fotosíntesis y los animales queman carbono orgánico utilizando oxígeno para extraer energía", explica el líder del trabajo, Stilianos Louca, científico de la Universidad de Columbia Británica (UBC), en Canadá.

Pero los sistemas microbianos tienen, según el investigador, "muchas más formas de obtener energía y son altamente redundantes". "Cientos de especies pueden coexistir y realizar las mismas funciones bioquímicas en un entorno, y cambiar las funciones en un entorno diferente", agrega.

El hallazgo tiene importantes implicaciones para interpretar los cambios en las comunidades microbianas o predecir su salud, ya sea en el intestino humano, en los procesos de biorefinación diseñados, o durante la perturbación ambiental o la pérdida de diversidad en el océano.

SEPARAR LOS PROCESOS BIOQUIMICOS DE ETIQUETAS TAXONOMICAS "Como investigadores tenemos que separar los procesos bioquímicos de las etiquetas taxonómicas. Y debemos refinar y actualizar nuestra terminología para representar este desacoplamiento, y necesitamos nuevos paradigmas para interpretar los cambios en las comunidades microbianas", apunta.

Basado en un análisis de más de 59.000 genomas microbianos secuenciados, Louca y sus colegas argumentan que está integrado en el sistema: los genes responsables de las funciones bioquímicas específicas se distribuyen de manera amplia e irregular a través del árbol microbiano de la vida.

Los investigadores también descartaron otro paradigma prevaleciente: que las fluctuaciones frecuentes e impredecibles en la composición de especies microbianas se deben a eventos aleatorios de nacimiento y muerte en poblaciones pequeñas. Lo que algunos investigadores llaman 'deriva ecológica'.

"Nuestra síntesis y nuevas simulaciones por ordenador muestran que la vista es probablemente incorrecta --dice Louca--. Deberíamos centrarnos en las interacciones biológicas prácticamente inexploradas entre los organismos, como la depredación por virus o la guerra con antibióticos, que no necesariamente afectan a los principales flujos biogeoquímicos en el sistema".

La síntesis se basa en investigaciones comunitarias microbianas de los últimos dos años e involucró a investigadores de la UBC, la Universidad Simon Fraser, en Canadá; el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), la Universidad de California, la Institución Oceanográfica Woods Hole, Massachusetts, en Estados Unidos, y la 'Eidgenössische Technische Hochschule', en Suiza.