Ciencia
Los investigadores sometieron a los participantes a pruebas genéticas y encontraron que el 90% tenía una de las dos versiones comunes del cromosoma 'Y'. EFE

BASF, el fabricante químico más grande del mundo, tiene registradas el 47 por ciento de las 12.998 secuencias genéticas asociadas a 862 especies marinas.

Un estudio sobre biotecnología marina realizado por el Centro de Resiliencia de Estocolmo, Suecia, y la Universidad de Columbia Británica, determina además que las universidades públicas y privadas representan otro 12 por ciento de estas secuencias registradas, mientras que entidades como organismos gubernamentales, personas, hospitales e institutos de investigación sin fines de lucro registraron el 4 por ciento restante.

En general, las entidades ubicadas en solo diez países representaron el 98 por ciento del estudio publicado en 'Science Advances'.

"Dentro de la jurisdicción nacional, el Protocolo de Nagoya protege a los países de la bioprospección explotadora, y está destinado a fomentar una mayor equidad. Pero hay una gran pieza faltante, porque dos tercios del océano existe más allá de la jurisdicción nacional. Eso es aproximadamente la mitad de la superficie de la Tierra sin regulaciones sobre el acceso o el uso de los recursos genéticos", dice Robert Blasiak, miembro del Centro de Resiliencia de Estocolmo y primer autor del estudio.

Una parte considerable de todas las secuencias de patentes (11 por ciento) se deriva de especies relacionadas con ecosistemas de venteos hidrotermales y aguas profundas (91 especies y 1.650 secuencias), muchas de las cuales se encuentran en estas áreas no reglamentadas fuera de la jurisdicción nacional.

"Establecer un marco legal para los recursos genéticos marinos será un tema central cuando las negociaciones internacionales sobre un nuevo tratado de la ONU sobre la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad en áreas fuera de la jurisdicción nacional (BBNJ, por sus siglas en inglés) comiencen en serio en septiembre de 2018", señala Blasiak.

LA BIOTECNOLOGIA MARINA ALCANZARA LOS 6.400 MILLONES EN 2025

Los países que son signatarios de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM) se han comprometido a promover el desarrollo y la transferencia de tecnología marina "en beneficio de todas las partes interesadas sobre una base equitativa"; un compromiso que puede tener implicaciones en las próximas negociaciones. De los 30 países involucrados en patentar estos recursos, 27 forman parte de CNUDM.

"La equidad está profundamente arraigada dentro de CNUDM y el lenguaje de los Objetivos de Desarrollo Sostenible", explica la coautora del estudio, Colette Wabnitz, investigadora asociada en el Instituto UBC para los Océanos y la Pesquerías. "Asegurar que el proceso avance de manera inclusiva significa que los estados deben aumentar sus compromisos para divulgar el origen geográfico de los recursos genéticos marinos, y promover una mayor participación internacional para descubrir y utilizar los beneficios de la biodiversidad marina", añade.

Los autores señalan que la existencia de un puñado de empresas con una influencia desproporcionada también sugiere una apertura para un compromiso más directo con ellas. Creen que dicho compromiso podría ayudar a las empresas a distinguirse a través de su comportamiento proactivo y contribuir a proporcionar nuevas normas y estándares vinculados con la transparencia, la creación de capacidades y la distribución de beneficios.

"Para 2025, se espera que el mercado global de biotecnología marina alcance los 6.400 millones de dólares y cubra una amplia gama de propósitos comerciales para las industrias farmacéutica, de biocombustibles y química --señala Wabnitz--. Está claro que estos líderes de la industria deben participar en las próximas negociaciones de tratados de BBNJ, aunque solo sea por el hecho de que son propietarios de una parte tan grande de las patentes de secuencias genéticas marinas".