Ciencia

Nutmeg era considerado por muchos como el gato más viejo del mundo con 32 años de edad, sin embargo, ayer su vida se acabó debido a una gran complicación a sus problemas de salud. Sus dueños aseguran que no perdieron una mascota sino un miembro más de la familia

Este gato inglés llegó al patio de la casa de Liz e Ian Finlay en 1990 y decidieron adoptarlo. Tras acudir al centro veterinario se determinó, basándose en su dentadura, que el felino ya tenía 5 años, según recoge El Popular.

Nutmeg ya tenía 32 años y sus problemas respiratorios y cardíacos se complicaron demasiado. Es por eso que los dueños tuvieron que tomar la triste decisión de sacrificarlo para evitar que siga sufriendo.

Liz Finlay fue la que más ha sufrido con esta pérdida y así lo hizo saber a la prensa británica. "Siento que me han arrancado el corazón. Nutmeg tenía un enorme carácter y era muy querido", sostuvo la mujer.

En tanto, su esposo también aseguró sentirse muy mal ante la muerte del pequeño felino. "Casi no puedo describir lo mucho que le echamos de menos. Ha dejado un gran agujero en nuestras vidas aunque seguimos sintiendo que su espíritu sigue con nosotros. Él no era nuestro gato, nosotros éramos sus humanos", sostuvo.