Ciencia
Un chimpance. PO

Igual que en los humanos, la inteligencia general de los chimpancés se correlaciona con su capacidad para ejercer autocontrol y saber esperar una hipotética recompensa mayor de la disponible.

Este hallazgo que presenta una investigación de la Universidad de Georgia State, se remonta a la famosa "prueba de malvavisco", un experimento originalmente realizado en la Universidad de Stanford, California, en la década de 1960.

En la prueba, los niños tienen la opción de recibir una recompensa pequeña e inmediata (un solo malvavisco colocado delante de ellos) o esperar para obtener una recompensa más grande (dos malvaviscos). Estudios previos han encontrado que los niños que se desenvuelven bien en la prueba de malvavisco y otro tipo de tests de retraso de la recompensa también realizan bien las pruebas de inteligencia general.

Los investigadores de la Universidad Estatal de Georgia, en Estados Unidos, Michael J. Beran y William D. Hopkins han encontrado que existe el mismo vínculo en los chimpancés.

En su estudio, publicado en 'Current Biology', los chimpancés realizaron una tarea híbrida de retraso que rastrea con qué frecuencia los chimpancés eligen esperar una recompensa mayor y mejor en lugar de recibir una recompensa más pequeña de inmediato.

Asimismo, esta prueba mide cómo de bien consiguieron los chimpancés esperar durante el periodo de retraso, cuando hay una tentación constante de rendirse y aceptar la recompensa más pequeña.

Luego, los chimpancés completaron el 'Primate Cognitive Test Battery', una prueba de inteligencia general que mide una variedad de factores sociales y cognitivos individuales, como la capacidad de seguir gestos de señalamiento.

Los chimpancés que mostraron los niveles más altos de inteligencia generalizada también fueron los más eficientes en la prueba de retraso de gratificación. Las puntuaciones de inteligencia se relacionaron no solo con la frecuencia con que los chimpancés eligieron intentar esperar la mejor recompensa, sino también con cómo de bien podían esperar los chimpancés cuando decidían hacerlo.

"El hecho de que este vínculo entre el autocontrol y la inteligencia exista en otras especies además de los humanos puede demostrar una base evolutiva para el rol que tiene la fuerza de voluntad en la inteligencia general --dice Beran, autor principal del estudio--. La investigación futura podría aclarar si la relación también existe en otros primates e incluso en especies que no son primates".