Ciencia
Elefante. PX

El cáncer es tan viejo como la propia vida. Hace 3800 millones de años, cuando los organismos unicelulares pasaron a ser pluricelulares, empezaron a replicar su ADN.

En ese proceso a veces cometen errores, que se traducen en mutaciones que pueden acabar generando un tumor.

De ello no se libra ningún ser vivo multicelular del planeta. Ni las plantas, ni los mamíferos, ni los insectos, ni las aves, ni los humanos. Aunque en esa especie de ruleta rusa hay una excepción: los elefantes.

A pesar de tener 100 veces más células que un ser humano y de ser muy longevos -pueden vivir hasta 70 años-, rara vez padecen cáncer. El por qué, hasta ahora, no se comprendía bien.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Utah (Estados Unidos) arroja luz sobre cómo estos mamíferos, los más grandes que pisan la Tierra, se protegen contra los tumores.

Al parecer, sus células tienen genes especiales capaces de reparar el ADN mutado. Comprender este mecanismo podría ayudar a entender mejor la genética del cáncer en humanos y dar con nuevos tratamientos, según recoge Cristina Sáez en La Vanguardia.

Los científicos, liderados por el neurocientífico y genetista Christopher Gregg, han analizado el genoma de este paquidermo y, en particular, se han centrado en estudiar los genes contenidos en la llamada región no codificante del genoma, que constituye el 98% de todo el ADN y que se solía considerar "ADN basura", puesto que no codifica proteínas y se desconocía su función.

VÍDEO DESTACADO: Este Elefante disparatado pisotea a un granjero indio hasta la muerte