Ciencia
Entre sus objetivos se encuentra medir el flujo de neutrones creado por el impacto de los rayos cósmicos

La amplia elipse de su órbita lo lleva desde una altitud de entre 230 y 310 kilómetros por encima de la superficie marciana hasta una distancia máxima de 98.000 cada 4,2 días. Sus dos últimas órbitas, entre el 20 y el 28 de noviembre, las pasó por primera vez desde su llegada calibrando sus instrumentos y realizando las primeras observaciones de prueba, lo que ha ofrecido un avance del potencial que tendrá cuando esté plenamente operativo.

Entre sus objetivos se encuentra medir el flujo de neutrones creado por el impacto de los rayos cósmicos y efectuar mediciones complementarias para inventariar de forma detallada la atmósfera y, en particular, los gases presentes en cantidades mínimas.

El detector de neutrones, según ha indicado la ESA, ha demostrado que la detección se incrementa de forma notable cuando se está cerca de Marte. La cámara tomó también las primeras imágenes, que son ya "impresionantemente precisas", destaca la agencia, que añade que los datos captados servirán para mejorar su "software" y la calidad de las instantáneas tras haber sido procesadas.

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