Ciencia
Exoplaneta SINC

Experimentos sobre la formación de neblina en atmósferas de exoplanetas han sido conseguidos en laboratorio, un paso para comprender las observaciones del Telescopio Espacial James Webb.

Las simulaciones son necesarias para establecer modelos de las atmósferas de mundos lejanos, modelos que pueden utilizarse para buscar signos de vida fuera del sistema solar. Los resultados de los estudios aparecieron esta semana en Nature Astronomy.

"Una de las razones por las que estamos comenzando a hacer este trabajo es comprender si tener una capa de neblina en estos planetas los haría más o menos habitables", dijo en un comunicado la autora principal del artículo, Sarah Hörst, profesora asistente de ciencias de la Tierra y Planetarias en la Universidad Johns Hopkins.

Con los telescopios disponibles en la actualidad, los científicos planetarios y los astrónomos pueden aprender qué gases componen las atmósferas de los exoplanetas.

"Cada gas tiene una huella digital que es única".

"Si mide un rango espectral lo suficientemente grande, puede observar cómo todas las huellas dactilares se superponen una encima de la otra".

Los telescopios actuales, sin embargo, no funcionan tan bien con todo tipo de exoplanetas.

Se quedan cortos con los exoplanetas que tienen atmósferas nebulosas. La neblina consiste en partículas sólidas suspendidas en gas, que alteran la forma en que la luz interactúa con el gas. Este enmudecimiento de las huellas dactilares espectrales hace que la medición de la composición del gas sea más desafiante.

Hörst cree que esta investigación puede ayudar a la comunidad científica exoplaneta a determinar qué tipos de atmósferas es probable que sean nebulosas.

Con la neblina nublando la capacidad de un telescopio para decirles a los científicos qué gases componen la atmósfera de un exoplaneta, si no la cantidad de ellos, nuestra capacidad de detectar vida en otro lugar es una perspectiva más turbia.

Los planetas más grandes que la Tierra y más pequeños que Neptuno, llamados súper-Tierras y mini-Neptunos, son los tipos predominantes de exoplanetas, o planetas fuera de nuestro sistema solar.

Como esta clase de planetas no se encuentra en nuestro sistema solar, nuestro conocimiento limitado los hace más difíciles de estudiar.

Con el próximo lanzamiento del Telescopio Espacial James Webb (JWST), los científicos esperan poder examinar las atmósferas de estos exoplanetas con mayor detalle. JWST será capaz de mirar hacia atrás aún más en el tiempo que Hubble con un área de recolección de luz alrededor de 6,25 veces mayor.

Orbitando alrededor del sol a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, JWST ayudará a los investigadores a medir la composición de las atmósferas de los planetas extrasolares e incluso a buscar los componentes básicos de la vida.