Ciencia
Via Láctea. Europa Press

Un tipo de formación estelar cerca del centro de la Vía Láctea es responsable de grandes emisiones de rayos gamma, no la materia oscura, según revelan observaciones del telescopio espacial Fermi.

En los últimos años, ha surgido un consenso entre los astrofísicos para explicar las grandes emisiones de rayos gamma del centro de la Vía Láctea: se teorizó que es probable que se debieran a partículas de materia oscura (WIMP) chocando entre sí o con la materia regular.

Pero en este nuevo esfuerzo, los investigadores informan evidencia de otra fuente, lo que arroja dudas sobre la materia oscura como la causa probable de las emisiones.

Los investigadores, liderados por Oscar Macias, de Virginia Tech, han estado estudiando datos del Telescopio Espacial Fermi de rayos famma, que ha estado en órbita durante la última década.

Pudieron ver que los rayos gamma realmente reflejaban la distribución de estrellas cerca del centro de la galaxia: se formaron en forma de X, no en una esfera como se esperaría si fuera causada por interacciones con la materia oscura.

Al construir un modelo para recrear lo que habían encontrado, el equipo, que publica resultados en Nature Astronomy, descubrió que una explicación más probable era una colección de púlsares de milisegundos (estrellas de neutrones que giraban rápidamente): sus emisiones combinadas parecían haberse fusionado para crear la señal originalmente atribuida a la materia oscura. La nueva fuente puede ser menos emocionante, señalan, pero al menos es explicable en términos razonablemente concretos.

Los investigadores señalan que, si bien sus hallazgos ofrecen la explicación más probable para las señales de rayos gamma, lo que constituye un avance en la comprensión de nuestra propia galaxia, también entorpecen el entusiasmo por la materia oscura: el fundamento se debe a cosas como la luz que se encorva de formas extrañas, o el extraño comportamiento observado en algunas galaxias, que no ofrecen mucho para seguir adelante.