CINE-ESTRENO
Corbacho: ""Tapas" es un trocito de vida que humedece el corazón"
Agencia EFE
Jueves, 12 de mayo 2005
Hacer una película que desprendiese
"verdad" y que hablara de gente corriente, "con la que te cruzas por
la calle" fue el primer objetivo de José Corbacho y Juan Cruz para
hacer "Tapas", película que el primero de ellos compara con "abrir
una persiana para ver un trocito de vida que humedece el corazón".
"Los protagonistas de "Tapas" son los que en otras películas del
cine español aparecen como secundarios. Nos interesaba aquello que
en un guión quedaba fuera de foco, ese universo que se mueve
alrededor de los que, en otros filmes, son los personajes
principales", confiesa a Efe José Corbacho, en plena promoción de
ésta su primera película, escrita y dirigida a medias con Juan Cruz
y que se estrena hoy.
Su estreno llega precedido del triunfo en el festival de cine
español de Málaga, donde "Tapas" se llevó el premio a la mejor
película, el del público y el de mejor actriz para Elvira Mínguez.
"Vivimos en una borrachera como la que tienen los niños a los que se
les pasa la hora de dormir".
"Después de culminar nuestra fantasía de hacer una película, con
Málaga hemos tocado el cielo. Es un túnel del que todavía no hemos
salido. Todo el amor que pusimos en la película nos lo está
devolviendo ahora el público", añade Corbacho, una cara conocida de
la televisión, donde dirige y protagoniza "Homo Zapping", programa
de la productora televisiva "El Terrat", con la que lleva trabajando
cinco años, después de haber pasado veinte en la compañía de teatro
"La Cubana".
Fue precisamente en "La Cubana" y con el espectáculo "Cegada de
amor", donde se mezclaba cine y teatro, cuando a José Corbacho le
entró "el gusanillo" de rodar una película. Pero sólo hace dos años
se puso a escribir el guión junto a Juan Cruz, su amigo desde hace
más de veinte años.
"Lo único que teníamos claro era el título, "Tapas", por su doble
lectura de gente que esconde algo en su vida, y por las tapas que
tanto nos gustan", explica Corbacho, quien en un principio construyó
con Cruz un guión en el que los protagonistas eran tres amigos que
rondan la cuarentena y que tienen algo que tapar.
"Pero entonces nos pasó de verdad ese tópico de que un día los
personajes salen del guión y cobran vida. Nuestra generación de los
cuarenta somos muy aburridos y endogámicos, así que pusimos nuestro
interés en lo que, hasta entonces, había quedado fuera de foco".
Se trata de personajes como el de una mujer madura y sola que se
refugia en Internet, la anciana que malvive con su pensión y se saca
unos ahorrillos extra como camello, los dos amigos que viven para
ligar mientras reponen mercancía en un supermercado, o el dueño de
un bar a quien acaba de dejar su mujer.
"Nos ventilamos a los tres amigos e hicimos protagonista a ese
entorno que les rodeaba, el dueño del bar, la anciana, los amigos
del súper... Eran personajes más ricos, con más matices", apunta
Corbacho, quien buscaba que el espectador fuera "el tercer personaje
de esas conversaciones entre dos que presiden la película", comenta,
para luego insistir: "Es abrir una persiana para ver un trocito de
vida. De hecho, las historias quedan abiertas porque la vida sigue".
Y como ejemplo, el cineasta relata el comentario que le hizo su
suegra al ver la cinta: "Es una película en la que hay gente gorda,
despeinada y sudorosa, se puede oler el bar y se puede sentir el
calor del verano". Una película en la que han jugado al equilibrio
entre el humor y el drama. Una comedia agridulce en lugar de la
alocada comedia que podían esperar los que conocen a Corbacho de
televisión.
Para que fuera "más de verdad", decidieron rodar la película en
su barrio de Hospitalet de Llobregat. "Eso dio un plus al filme,
propició un ambiente inmejorable. Además, en el barrio les da igual
que hagas cine o televisión, para ellos sigues siendo el hijo de la
Estrella. Mi madre bajaba al rodaje para que subiera a comer. Yo le
decía: no puedo que estoy rodando con María Galiana, con lo que ella
se iba donde María y se ponía a charlar de la serie "Cuéntame". ¡Y
se paraba el rodaje!".
José Corbacho y Juan Cruz ya están "fantaseando" con su segunda
película, que posiblemente vuelvan a rodar en Hospitalet y cuyo leit
motiv será la ausencia de casualidades. "Todo pasa por algo, no hay
eso que llaman casualidad", comenta el cineasta, quien concluye
diciendo: "Y poco más tenemos por ahora, sólo notas sueltas que
vamos tomando los dos".